miércoles, 23 de octubre de 2013

EL DOLOR EMOCIONAL.


EL DOLOR EMOCIONAL.
(¿Hasta dónde es normal, o llega a transformarse en enfermedad?)

En forma general, la vida es alegre, sin embargo tiene sus altas y bajas.  El dolor es una parte inevitable de nuestra vida, sin embargo no pienses que naciste para sufrir.  Así como todos sabemos que el dolor físico, finalmente se cura y deja de doler, el dolor emocional finalmente cede.  El problema está en poder entender este concepto.

No busques una cura para lo que es normal.  El dolor emocional puede ser causado por la muerte de un ser querido, una pérdida, un rompimiento, o por la crueldad de algo o de alguien.  Es normal sentirse dolido por un tiempo.  Sólo una persona muy fría puede ser ajena al dolor emocional.

No pretendas que no te importa.  El dolor es real y debes enfrentarlo.  De no hacerlo no lograrás superarlo.  No trates de apresurar este proceso, pero tampoco lo disfraces.  Date tu tiempo para sentir el dolor y dejar que tus sentimientos afloren, no trates de esconderlos o suprimirlos.

Identifica todos tus sentimientos. ¿Realmente estás dolido, o estás enojado?, ¿Te sientes traicionado, inseguro o asustado?.  El que identifiques cómo es que en realidad te sientes, te ayudará a salir más rápido del dolor.

Habla con alguien. Hay veces que el dolor es tanto que te es difícil hablar de eso con alguien.  Sientes que nadie te entenderá.  O tal vez sientes que nadie siente lo que tú sientes.  Tal vez estés en lo cierto.  Sin embargo no necesitas que nadie te entienda, necesitas alguien que te escuche.

No dejes que nadie te diga que tus sentimiento no son reales.  Tus sentimientos son reales, significativos e importantes, además son tuyos.  El sentirte mal no quiere decir que jamás vayas a ser feliz.  Siente tus sentimientos, piensa tus pensamientos, pero date cuenta que sólo son éso... ¡Sentimientos y pensamientos!.

Saca de tu mente tu persona y lo mal que te sientes.  Te sientes faltal cuando recuerdas lo que pasó ¿verdad?.  Déjeme decirte algo:  Tienes todo el derecho de sentir lástima por ti, pero no exageres, siéntete mal 10 minutos, una hora, dos horas, medio día, todo un día,  o más... es okay... ¡Vívelo, siéntelo, explóralo, conócelo... Es tu dolor!, pero después... ¡Suéltalo, déjalo ir!, está bién... hey... de verdad todo estará bien, y tu valiosa vida debe continuar adelante.

Sal con tus amigos, prométete no hablar de tu dolor más allá de cinco minutos.  Hasta el dolor necesita de vez en cuando un poco de respiro.  Permítete disfrutar de la compañía de otras personas y de hacer cosas que disfrutas.  Siempre habrá tiempo de llorar nuevamente, pero en este momento... ¡Por favor, ya no!

Date un tiempo para sanar.  Permite que el tiempo pase.  Muchas veces ciertos episodios necesitan un período de duelo, deja que ese tiempo pase y pronto comenzarás a sanar.  No dejes que tu dolor defina. Recuerda que tú eres más grande que todo aquello que te ha causado dolor y que tienes un pasado y un futuro.  Tienes conciencia y creatividad.  Este es un episodio que pronto quedará atrás. Todo pasa en esta vida... ¡Todo!, hasta nosotros.

Escribe una carta.  Escribe cuales son tus sentimientos. Trata de incluir mensajes positivos. Si no te gusta escribir, habla con alguien cercano o con un psicoterapeuta.  No trates de justificarte, simplemente saca lo que traes por dentro.  Aléjate de las afirmaciones que te culpan o culpan a otros.  Toma la responsabilidad de tus acciones y de tu parte en aquello que salió mal, pero no comiences a repartir culpas porque estarás cayendo en otro nuevo error.

Aprende de esta experiencia dolorosa. ¿Qué vas a hacer con ella?, recuerda que la experiencia no es lo que viviste en la vida, sino lo que haces con lo que viviste en el pasado, no te culpes por favor, ni culpes a otros... lo que pasó sólo ha sido un tropiezo de enseñanza para ti y para la otra persona, pero nada más.  Mira que la vida te plantea dificultades de modo que aprendas de ellas y salgas fortalecido.  Las personas que tienen una vida fácil, se derrumban ante la mínima dificultad. Todo aquello que no te destruye, te hará más fuerte.

Haz una lista de "agradecimientos".  Escribe una lista de cosas por las que estás agradecido, como el tener un techo, un hogar, una familia, una cama calientita, un plato de sopa siempre en tu mesa, y eso te llevará a pensar en las personas que se preocupan por ti y en las cosas buenas que hay en tu vida. Todo esto te ayudará a salir de tu trauma.

Si el dolor va más allá de una semana o has perdido la esperanza y piensas en la venganza, o que tu vida ya no tiene sentido, o piensas hasta en el suicidio, seguramente estás reprimiendo o suprimiendo tu dolor, no lo has elaborado, ni enfrentado, ni confrontado ni afrontado tal como debería de ser, o seguramente  pudiese ser que también hay otros temas anteriores que han quedado sin resolver en el pasado, círculos que aún no has cerrado y deben ser cerrados.  

No puedes ni debes seguir alegando ni reclamando por lo que sucedió, y mucho menos debes seguir tratando de castigar a otros si ya decidiste perdonar y más si lo has hecho de corazón. Recuerda que  la misma corte de justicia no juzga ni condena dos veces un mismo delito.  ¿Tú crees que Dios sí lo hará?,  ¡Jamás!, porque Dios no castiga.  ¿Porqué has de seguir haciéndolo tú el resto de tu vida? ¿Crees que eso es sano?... ¡No!, no lo es... ni para tí, ni para esa otra persona ni para nadie.

Finalmente sólo me resta decirte, que las estrategias anteriores son formas saludables para lidiar con el dolor, sin embargo hay cosas que suceden en nuestra infancia que en lugar de haberse resuelto en su momento,  se quedaron como parte de nuestra vida.  Si hay algo que realmente te duele y ese sentimiento ha durado demasiado, quizá requieras de ayuda profesional.

Es normal sentir pena o dolor por algún tiempo, ¿Cuánto?  Esto depende de ti.  No te dejes apresurar, pero tampoco pretendas vivir así toda la vida.  Si después de algún tiempo no mejoras, busca ayuda profesional, antes de que realmente pierdas lo más valioso que tienes en la vida, que es tu salud física y mental. 

Cuando tienes salud en abundancia, también tienes la capacidad suficiente para asimilar el dolor emocional que sientes ahora y cualquier otro dolor que se te atraviese en el camino de la vida. Eso es todo.


Comentarios: (Psicología Afondomx)
Psic. Rosa María Beltrán Soto
Consultorio (667) 2 75 10 34
Cel. (6671) 21 66 47
Adaptación para Aurora de la Luz Inmortal:
Psic. Doral.

lunes, 21 de octubre de 2013

LA ETERNIDAD, ¿QUÉ ES?



LA ETERNIDAD,  ¿QUÉ ES?



"Sin usar palabras me habló. El mensaje me atravesó como el viento e instantáneamente comprendí que era verdad. Lo sabía de la misma manera en que sabía que el mundo que nos rodeaba era real, no una fantasía pasajera y sin sustancia"

El mensaje constaba en tres partes, y si tuviera que traducirlo a lenguaje humano, sería algo así como: Eres amado y apreciado enormemente por siempre; no tienes nada que temer; no hay nada que puedas hacer mal.

Lo que acabas de leer, querido(a) lector (a),  es un párrafo de la increible experiencia cercana a la muerte que vivió el neurocirujano de  Harvard, Dr.  Eben Alexander, narrada en su libro Proof of Heaven (Prueba del Cielo), -que te recomiendo-.  Su relato cambió profundamente mi manera de percibir ese concepto que, de tan vago, produce temor y desconcierto; me refiero a la "eternidad".

¿Qué es la eternidad? Al pensarlo desde nuestra limitada mentalidad, abonada por todos los sistemas de creencias que desde niños nos inculcaron, -al menos a mí-, imaginamos un lugar en el cual estaremos para "siempre" contemplando a Dios, perdidos en la infinidad del espacio y las galaxias. ¿Haciendo qué?, ¿Nada?...¡Nada!

Bien vista, la palabra "Sieeeempreeee" es igual de aterradora que la palabra "nunca", ambas, desde mi punto de vista, son el abismo. Recuerdo la sensación de vacío que a los diez años me provocó enfrentarme con dicho término al conocer por primera vez la  muerte con el fallecimiento del papá de mis primas -mi tío-; en esa ocasión tuve que considerar lo que significaba que nunca más lo volveríamos a ver.

Hoy, con un poco más de madurez y preparación, creo comprender mejor el concepto de "eternidad" y esto, en lo personal, ha sido un gran alivio y descubrimiento. Permíteme compartirlo.

Comprendo que si bien este cuerpo compuesto de huesos y tejidos, está destinado a deteriorarse sin remedio y es finito, dentro de nosotros hay una alma, un ser que pertenece a otra dimensión.  Hay una luz, un espíritu, una mente creadora, una causa, que en las religiones llamamos Dios, y que es el origen divino de la vida y todo cuando existe, del cual formamos parte y nunca muere.  La naturaleza de lo anterior está hecha de puro amor, belleza, bondad y perfección.

Entonces, en términos del cuerpo material como tal, somos un puñado de polvo, pero eso no es la vida.  Este pensamiento ha cambiado por completo mi concepto de la muerte, y me ha hecho comprender la idea de que "somos un ser espiritual teniendo una experiencia humana", como se dice en el libro: Un curso de milagros.

Desde esta perspectiva, es más fácil acercarse al concepto de "eternidad".  De hecho, todos la hemos experimentado por segundos en este plano de la existencia.  Por ejemplo, cuando sientes que el tiempo se congela al extasiarte con un paisaje, al ver la inocencia de tu hijo cuando duerme, al ver a tu nieto que corre a abrazarte con enorme gusto, al sentir el amor cuando abrazas y te recargas en el pecho de tu ser más amado.  

Eso es la eternidad, es unión, es gozo puro, es éxtasis, es penetrar en lo que el Dr. Alexander Eben nos revela en las tres verdades que comprendió en su encuentro con la eternidad.

Estoy convencida de que  el cielo o el infierno no son un lugar específico al que vamos de acuerdo con lo vivido; sino lugares mentales, de armonía o desarmonía que se viven hoy, aquí en la tierra.  Lo que llamamos eternidad es sólo el presente eterno. El amor es eterno cuando es amor, estamos hechos de amor y al mismo regresaremos. Es así que la eternidad es experimentar el amor ahora, procurarlo y gozarlo, es abrir la conciencia y darnos cuenta de que en la vida nuestra misión es extenderlo.


Fuente: 
Dra. Gaby Vargas.

martes, 1 de octubre de 2013

¿De qué talla es tu corazón?




LA TALLA DEL CORAZÓN.


"El corazón del hombre es como el horizonte: Una parte del cielo.  Pero como el horizonte cambia noche y día... Lord Byron."

No cabe duda de que le gente de nuestro Sinaloa, aquí en México, tiene una talla grande de corazón; le caben muchos buenos sentimientos hacia los demás cuando están en desgracia, y se solidariza con las víctimas, volcándose en multitudes para ayudar, dar, consolar, reconstruir, abrazar con el corazón.

Así lo hemos constatado en anteriores ocasiones y lo vemos ahora con lo acontecido a causa de las inundaciones que dejó el reciente huracán Manuel que arrazó con nuestro estado.

Tenemos corazón talla XXXL, con gran espacio para la fraternidad, la amistad, la filantropia, el altruísmo, el cariño, la comprensión, el perdón y el apoyo incondicional a nuestros hermanos en desgracia.

También lo vemos  en las muchas Instituciones de Asistencia Privada, que existen en Sinaloa, unas para ayudar a niños en situación y riesgo de trabajar en la calle, otras para atender gratuitamente a niños con problemas ortopédicos o quemaduras, otras haciéndoles mejor calidad de vida a niños con cáncer, o con parálisis cerebral y muchas más.

Entonces, ¿Cómo es posible que entre tanta gente buena, subsistan algunos destructores, malos, pistoleros y ladrones?

¿Quizá porque los corazones talla grande son también muy receptivos a la tolerancia excesiva, al temor?

¿O será que por ser talla grande, también tiene fácil alojamiento para sentimientos negativos como el odio, rencor, venganza, envidia, maldad o iniquidad?

Sea lo que sea, si el corazón se abriera solamente a las actitudes y acciones justas y se cerrara a las iniquidades, podríamos tener un mundo mejor.

Si el corazón se armonizara con lo creativo, lo constructivo, lo divino que existe en la naturaleza y después de eso  fuera el que siempre dirigiera nuestras acciones, todos seríamos más felices.  Que los sentimientos de solidaridadd y amor hacia los demás prevalecieran siempre, y no solamente en situaciones de desgracias causadas por tempestades,  ciclones,  terremotos,  etc.

Nosotros podemos, cada quien, con uso de nuestra voluntad, lograr que nuestro corazón de gran talla, lleno de sentimientos positivos, domine siempre nuestras acciones cotidianas. 

O tú... Sí;... te hablo a tí amiga(o) querida(o) que has sido víctima de un siniestro y sabes lo que se siente... ¿Prefieres tener un corazón de piedra?


Comentarios a:
rvaldezp@prodigy.net.mx
Compás y Escuadra de El Debate de Culiacán.
Suplemento Artes, pág. 15 C.
del 1° de Octubre de 2013.

p.d. Gracias al Dr. en Letras Roberto Valdéz por su bellísima reflexión. ¡Gracias Roberto!

domingo, 22 de septiembre de 2013

¿HASTA DÓNDE SE PUEDE PERDONAR UNA INFIDELIDAD?



¿HASTA DÓNDE SE PUEDE PERDONAR LA INFIDELIDAD?

La vida es lo que hacemos de ella -dice un dicho- y es muy cierto, porque paso a paso vamos construyendo una realidad que pocas veces nos hace completamente felices. Entonces, ¿A qué se debe esto? si "se supone" que como seres humanos nacimos para ser felices, crecemos para aprender, para progresar, para estar en capacidad de lograr todos los elementos que componen eso que llamamos "bienestar". Y al hablar de bienestar, se entiende que debe ser en todas las zonas o áreas de nuestra vida: Área Familiar, Laboral, Educativa, Afectiva, Social, Económica, de Salud (física y mental), Área Psicológica, y Área Espiritual, que serían las más importantes, sin embargo:

Aquí lo difícil es el desconocimiento que casi siempre tenemos de nuestro funcionamiento en cada área o zona de vida, es decir; desconocemos los roles que a cada uno le corresponde ejercer por derecho humano y no por lo que le impone (casi a la fuerza) la sociedad o la cultura en que le tocó vivir, veamos:

La sociedad por ejemplo; suele mostrarse cruel y despiadada, pues juzga y condena sin otorgar el derecho ni de defendernos. Y la vida en esas circunstancias no es una pera en dulce, ni fácil, ni cómoda...  Ni un juego como para tomar las cosas a la ligera, porque tarde o temprano llegaría el momento de tener que tomar serias decisiones respecto a nuestras conductas desalienadas (desordenadas), o pueriles.

Las parejas que contraen matrimonio, son siempre o casi siempre, las primeras en confiar en que su vida al lado del ser amado, será toda color de rosa, y cada uno a su vez se va recargando en el otro tanto en responsabilidad como en inversión.  La mujer dice: "Pues para eso me casé, para tener a un hombre a mi lado que vea por mí, que me mantenga, que me apoye, que me ame y me proteja", y el hombre piensa: "Ella es mi mujer, está obligada a atenderme, a prepararme la comida, a lavarme y plancharme la ropa, a estar pendiente de la casa y de nuestros hijos"

Y resulta que el hombre, como es tan exageradamente amoroso y responsable, se tira a matar por conseguir los dineros para su esposa y su familia, incluso aceptando contratos de trabajo lejos de su hogar.  Entonces es allí cuando a falta de la presencia del hombre, la mujer empieza a organizar su vida "sin esa presencia" o compromiso de pareja que le obligue a permanecer bajo el techo conyugal las 24 horas del día: Ella como es tan activa y tan energética, no se conforma con sólo lavar platos y fregar pisos o llevar y traer niños al colegio, ella se busca un buen puesto laboral y al poco tiempo ya está en competencia laboral con su maridito que ha descuidado su parte de la cama donde le tocaba dormir.

Empiezan los silencios dolorosos entre ambos, las rupturas sentimentales, la frialdad afectiva, los reclamos por parte de ella que "siempre está cansada" y el abandono por parte de él, que no le queda más remedio que "aguantarse" el saber que tiene a su lado a un témpano de hielo en vez de mujer, muy eficiente ella en su trabajo sí; pero en su hogar, sólo una sombra o una "cosa" que va y viene por todos los rincones, como si pareciera que aquél hogar le picara, le diera alergia y quisiera salir corriendo a casa de sus papás o de sus amigas, o al centro comercial más Vip de la ciudad para matar el tiempo.

A tal grado, las fracturas en la relación de pareja se vuelven grietas insalvables porque ninguno de los dos se quiso dar cuenta del gran alcance y magnitud en que podría convertirse la actitud de ambos, uno por no hablar, el otro por no saber escuchar y ambos por permitir que las cosas llegaran demasiado lejos.

Obvio es que en tales circunstancias de irse cada uno por su lado, a vivir su incompatibilidad de caracteres, su inmadurez o su zonas de confort,  y sólo regresar al hogar para cubrir las apariencias, o cuidarse del qué dirán o qué pasará, la imagen de pareja se va derrumbando estrepitosamente hasta que las evidencias flagelantes de la infidelidad de uno de los dos, van a marcar un alto en el camino de manera tajante, sintiendo en el corazón el gran impacto de sentirse lastimado.

Llega la separación y los trámites de divorcio, los reclamos, las sátiras palabras hirientes, el dolor, el sentimiento mortalmente herido, la humillación, las lágrimas, etc., Ella se siente desconcertada al verse descubierta, él se siente ofendido, usado y abusado, denigrado en su hombría, su honor pisoteado, su dignidad por los suelos y sus sueños rotos en mil pedacitos.

Se inician los intentos de reconstrucción, pero ninguno de los dos quiere ceder, el juzgado empieza los trámites de divorcio y se acerca el día en que deben comparecer en la corte y también los hijos. Pasan las semanas y con ellas se acumulan los mensajes de texto: "

"Tenemos que hablar, por nuestros hijos",  "¿Para qué quieres verme o qué me vas a decir que no sepa ya ti, si ya me demostraste lo mucho que valgo para ti"... "Escúchame no es lo que tú piensas"... "Ah, ¿no es lo que yo pienso? oye...¿Qué tan estúpida se me ve la cara?,  "Los niños se dieron cuenta de todo".... "No metas en esto a los niños que el problema no es con ellos" ¿Qué les vas a decir a tus hijos?, ¿Qué explicación les vas a dar?, etc...  Las noches se vuelven grises, largas, tensas, densas, cargadas de nostalgia, tristeza y soledad. Una lágrimas, dos, o más ¿qué más da cuando el corazón padece fugas?

Él ha buscado ayuda psicológica, se siente desgarrado, ofendido y al borde de la desesperación, ella no muestra ningún interés en demostrar su inocencia,  o tal vez su temor a enfrentar la más cruda de todas sus realidades la mantiene a la deriva de las circunstancias, pero con su silencio, la culpabilidad se ha hecho demasiado evidente. Él la acorrala hasta exigirle la verdad, quizá como único medio atenuador para considerar la posibilidad de un ansiado perdón, ¿Pero la negación o el silencio no son el peor infierno para vivir el resto de la vida con la duda?, ¿Tan difícil es hablar con la verdad, antes de lastimarse más con evasivas y alejamiento?

A un hombre quizá le sea más fácil aceptar la infidelidad frente a su mujer, pero a una mujer le es doblemente más difícil aceptar su culpabilidad y su arrepentimiento frente a quien siempre la tuvo en el más hermoso y elevado de todos los conceptos, ¡Casi en un altar!, ¿Cómo decirle a tu esposo: Te fallé, si te fui infiel, si es verdad que me acosté con otro mientras tú no estabas? y lo peor de todo... Tener que admitir frente a tu pareja, que también descuidaste a tus hijos por andar de arriba para abajo (como chicle bolita), con otra persona ajena, ladrona, oportunista, vividora y cínica, que lo único que buscaba era aprovecharte y saquearte?

¿Qué tanto valor y fuerza se necesita para escarmentarse voluntariamente ante al otro, abrirse plenamente con la terrible verdad de frente y admitir abiertamente ante nuestra pareja, que en su ausencia sí hemos cometidos muchos y muy graves errores, pero que también hemos tenido el coraje, el garbo y la delicadeza de aceptarlo, reconocerlo y trascenderlo con tanto dolor, lágrimas arrepentimiento?

Y aquí cabe preguntarse: ¿Quiénes somos nosotros para juzgar y hasta para condenar actos ajenos?, ¿Acaso somos Dioses para dictaminar sentencias devastadoras en el corazón humano?, y aquél pobre hombre todavía se pregunta: ¿Será que soy un tonto porque después de todo, mi corazón sí quiere perdonarla?

Obviamente que no toda la culpa es de quien culpable es o parece y que después de todo no estamos en este mundo para ser jueces de nadie, ni para buscar culpables, sino para encontrar soluciones, y menester es (eso sí), revisar detenidamente nuestros actos, ver en qué estamos fallando como individuos, en qué hemos fallado como pareja, en qué parte del camino nos desviamos, nos extraviamos y abandonamos nuestra empresa, dejando ir excelentes oportunidades de respetar y respetarnos, de amar y ser amados, de ser feliz y hacer felices a los demás a manos llenas, teniendo muy claro que de los errores también se aprende, porque "esos" solo son tropiezos de enseñanza en éste o en cualquier otro mundo de conciencia.  Entonces... ¿Quién dijo, o dónde está escrito que debamos ser seres perfectos?

El hombre y la mujer están capacitados para amar, pero en esa misma proporción en que se ama, (ni un gramo más), también estamos todos preparados para saber perdonar a quien nos ofende. La decisión es tuya, te pertenece, y lo que piensen, hagan o digan los demás... ¡Que te valga un soberano cacahuate!, Eso es todo.

Con mis respetos y cariño siempre.

Psic. Doral.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

"MADRES Y ESPOSAS QUE NO TIENEN NOVIO"




                    "MADRES Y ESPOSAS QUE NO TIENEN NOVIO..."


Hace días leí una anécdota muy buena que quisiera compartirles para sensibilizarles un poco respecto al "paso del tiempo", al "desgaste de las relaciones", al "envejecimiento del amor" a la "flojera de la conquista" y el "perdido arte de la seducción", que muchas veces se da en las parejas que cumplen muchos años de casados... o solamente un par, pero la pérdida es la misma.

Quisiera que lo leyeran esposas, esposos, viejitos, viejitas, novios, novias y se dieran cuenta que como se sintieron aquellas primeras veces, en esas primeras citas, con la emoción de las primeras llamadas, mensajes, flores, sonrisas... así se deberían de sentir al menos un día a la semana acompañados de su pareja de toda la vida, no solamente voltear al pasado con nostalgia y recordar que "un día así comenzó la romántica historia..." y ahora ya después de vivir juntos pelearse por quien sube o baja la tapa, quejarse de la comida, gritarse, eructar frente al otro y olerse hasta las "flatulencias" sabaneadas.

El encanto se ha perdido ¿verdad?... ¡¡Pues no señores!! hay que recuperarlo, si vida sólo hay una y es tan corta...  Por eso lean con atención la siguiente historia: 

De visita en casa de mi tío, me divierte ver a mi prima grande prepararse cuando espera a su novio; toda contenta se peina, perfuma y pinta los labios, se viste muy guapa y corre de un lado a otro de la casa, arreglando todo con detalle para que su... "mi amor" no encuentre defecto alguno en el entorno.  Entonces llega el novio oliendo a mucha loción y cuando se miran... ¡uff!, parece que flotan en el aire, se abrazan con ternura y ella le ofrece algo de tomar junto con las galletas que le preparó durante la tarde. Además, él celebra todo lo que ella le prepara para cenar con esmero, aunque se vea medio malo.

Luego se sientan a platicar tontería y media por horas, ven la tele, pero como que no la ven, sólo se coquetean, se agarran las manos, y después de lograr que los niños desaparezcamos de la sala, hasta se atreven a exhalar un suspiro mirándose a los ojos y se escuchan el uno al otro platicando cosas más serias, cursis sin perder detalle ni soltarse sus manos, y cuando la zona se siente a salvo, darse besos en silencio hasta que al susodicho no le queda más remedio que despedirse cuando mi tío empieza a rondar con la almohada bajo el brazo.

Al día siguiente le pregunto a mi mamá: "Oye mamá, ¿Quién es tu novio?", y me responde muy sonriente que su novio es mi papá. Le digo: No mami, en serio...  pero ella insiste que su novio es mi papá y yo le contesto: Pero oye, ¿Cómo va a ser mi papá tu novio?, en primera él nunca llega con un ramo de flores ni chocolates.  Reconozco que sí le da un regalo a mamá en su cumpleaños y navidad, pero lo compra el mismo día, y siempre es algo que a mi mamá ni le gusta.   Nunca he visto que el novio de mi prima se presente con una licuadora o dinero para que se compre algo.  Además mamá no pone cara de Blanca Nieves cuando papá llega del trabajo, ni él sonríe como Principe Azul  cuando la mira.  Mamá no corre a arreglarse el peinado, ni a pintarse los labios cuando suena el timbre de la puerta, y apenas voltea a verlo para decir: "Hola"...  porque siempre está ayudándonos con las tareas, o está hablando en su celular,, o haciendo la cena o viendo la tele.

El saludo de mi papá en vez de "hola mi vida" es: "Qué onda... ¡Qué día!, Maldito calor" y de inmediato se pone en las peores fachas para estar cómodo, en lugar de decir: "¿Qué se te antoja cenar?", mi mamá le pregunta temerosa "¿Qué vas a querer cenar?" (Con ganas de que le diga que nada para seguir haciendo lo suyo), y cuando creo que papá le va a decir: "Qué bonita te ves hoy", le pregunta: "¿Oye no viste dónde quedó el control de la televisión?"

Los novios se dicen cosas románticas y bonitas tales como: "Cuánto te amo", en vez de "¿Fuiste al banco?". Mi prima y su novio no pueden dejar  de mirarse, en cambio cuando mamá pasa delante de papá, él inclina la cabeza para no perder detalle de lo que hay en la televisión.  A veces papá le da un abrazo sorpresa a mamá, pero ella tiene que zafarse porque siempre está a las carreras y cree  que es para molestarla.  Además, mis papás sólo se dan la mano cuando en la Misa el padre dice: "Dense fraternalmente la paz".  Yo creo que ella me dice que son novios para que no me entere de que "cortaron" cuando se casaron.  La verdad es que mi mamá no tiene novio y mi papá no tiene novia. ¡Qué aburrido!... ¡SÓLO SON ESPOSOS!.

Autor de este Artículo.
Dra. Beatriz Acevedo Tachna
Twitter@ BeAcevedoTachna.

martes, 3 de septiembre de 2013

EL ÚLTIMO TREN DE MI DESTINO


EL ULTIMO TREN DE MI DESTINO.

Hoy he subido al último tren de mi destino, fosa común de mi existencia. Se han borrado los pasos que tras de mí, pudieran convertirse en amenaza. Cometí muchos y muy graves errores en el trayecto de mi vida -lo sé- pero también tuve el valor y el coraje de reconocerlos y trascenderlos. Hoy no tengo más nada que ocultar, nada de qué avergonzarme y nada de qué arrepentirme, ¡Mi alma está en paz!

Hoy que he subido al último tren de mi destino, puedo observar todo el abanico de posibilidades que abracé a lo largo de mi vida, momentos tristes, momentos alegres, trocitos de vida que regalé a mi paso, ensayo y error de actitudes, tropiezos de enseñanza que no puedo considerarlos un fracaso, porque aprendí.  Aprendí que también del mismo dolor se aprende, porque gracias al dolor aprendí a buscar, a inquirir, a exigir, a tocar puertas, a abrir caminos a mi entendimiento.

Hoy que he subido al último tren de mi destino, regalo una mirada al horizonte,  una última mirada que quizá siembre  añoranzas, o tal vez coseche las huellas de todo lo que pudo haber sido y no fue. ¡Estoy en paz!, mi tiempo ha terminado, se cobija la mirada en una sábana de ausencia... ¡Me he ido de mí!

Hoy que he subido al último tren de mi destino, concluyen ciclos de mi vida apasionada, amé, sentí, deseé, creí, reí, pero también lloré y sufrí para darle sentido a mi existencia y no puedo decir que mi tiempo se ha perdido porque llevo en las alforjas de mi ser la luz, suspendida como lámpara en el cielo de mi soledad oscura.

Y en esta oscuridad sedante de mi cuarto, abrazo mi destino como un viaje que quizá desconocido reclama mi presencia, un extraño amanecer de aurora que fusiona su partir a la esperanza... ¡Ya no tengo más nada que hacer aquí!... ¡Es hora de partir!

Hoy que he subido al mi último tren de mi destino, pienso en el rumbo al que me lleva el viento que respiro, sin patria, sin bandera, sin dueño y sin cobijo. Honor, familia, credo... ¿Qué es eso cuando el mismo corazón supura en fugas? ¿No es acaso en el trayecto donde se construyen metas? ¿Y qué es una meta sino vivirse a sí mismo en el camino?... 

Ssshtt, no digas más mujer de nadie... ¡Estás en la paz del corazón de Dios!... que finalmente es ése... ¡El último tren de tu hermoso destino!


Doral.
Sept. 03 de 2013

jueves, 22 de agosto de 2013

¿CUÁNDO ACUDIR AL PSICOTERAPEUTA?



¿CUÁNDO ACUDIR AL PSICOTERAPEUTA?

Qué difícil resulta entender por qué en las relaciones interpersonales fracturadas, unos se comportan mal y a otros les tiene que doler la cabeza, o bien; cuando se trata de relaciones sentimentales, en la pareja:  ¿Vale la pena sufrir por hacer de una persona nuestra prioridad, cuando nosotros  somos sólo una opción en la suya?

Por supuesto que plantearnos estas reflexiones nos lleva a tomar en cuenta otros factores importantes que influyen en el estado de ánimo de las personas: La cultura, la formación, el entorno, los principios, los patrones conductuales del hogar que son aprendidos, etc. y es entendible que algunas personas estén molestas tristes y resentidas... o ¿Deben estar agradecidas, cuando encima de todo hay una cobranza constante de celos absurdos, competencias, usos y abusos, sintiéndose algunos hasta con derecho de "reclamar" o de agregar supuestos que tal vez ni existan?... en fin... 

Aquí la parte medular de este asunto es que el hombre o la mujer no saben cómo actuar, ¿qué hacer o qué pensar cuando sienten que el otro les ha fallado?. ¿Pero será que realmente les ha fallado? ¡Investiguémoslo!, no tenemos necesariamente que quedarnos con la duda abierta como si fuera una herida que nos va doler  y nos seguirá doliendo más allá de la piel, hasta que lo aclaremos o hagamos un cierre de ciclo en esa experiencia.

Al respecto es conveniente pensar en la posibilidad de acudir a un especialista en psicoterapia humanista, que incluye Gestalt,  Psicoterapia Centrada en la Persona, Psicoterapia Corporal, Bioenergética, Cognitivo-Conductual, o Logoterapia y hasta Psicoterapia Transpersonal, etc.,  Acudir a consulta terapéutica, para que este especialista le ayude a clarificar sus ideas, a que organice sus pensamientos, sus sentimientos y a manejar sus emociones, a sanar su autoestima, a desbloquear todas sus neurosis, que aprenda a respirar, a relajarse, a concentrarse, a autorregularse en momentos de crisis y emergencias. 

Desgraciadamente los introyectos y los sistemas de creencias mantienen atados a los seres humanos: "Creo que yo no estoy loco para asistir a una terapia", "Yo no estoy deschabetado para ir al psicólogo" "¿Porqué tengo que ir psicoterapeuta o al psicólogo si yo estoy cuerdo?... ¡Claro que está cuerdo! y qué bueno que lo esté, y es precisamente porque está "cuerdo" que está pidiendo atención, ayuda, orientación para mantenerse sano mentalmente y aprender a tomar decisiones correctas, ¿cuántas veces dejamos de actuar porque no sabemos qué hacer?

"Si hago esto o lo otro me puede ir peor", "Si dejo de ir a tal o cual lugar, me lo voy a perder pero ni modo, no me animo a ir por lo que pueda suceder", "No sé qué será mejor, si decírselo o callar", "Si doy mi opinión a lo mejor voy a decir puras tonterías y se van a reir de mí", "Si como esto, ¿me hará daño?", Si me pongo este pantalón ¿Me veré bonita?, ó ¿Qué van a pensar de mí si no me modernizo?, o en el peor de los casos: "Mejor no salgo a la calle porque tal vez me puede atropellar un coche".... ¡Por Dios!, ese montón de actitudes, no son más que el producto de una tremenda inseguridad y una muy baja autoestima.

Y principalmente esto sucede más a menudo en las mujeres indecisas que sufren de miedos y temores por todo y por todo, incluso a tenerle miedo al mismo miedo. Pero las cosas no van a caerle solas del cielo, se tiene que tomar decisiones, comenzar a hacer lo que me toca hacer, tener disposición para darme cuenta de que necesito cambiar algunas cosas en mi vida si es que realmente quiero modificar mi conducta y tener resultados diferentes, tengo necesariamente que hacer las cosas de otra manera, buscar otras alternativas otros espacios, otras personas, etc. Ya que no hay mejor forma de no encontrar lo que buscamos que buscando donde sabemos que no está. y habremos perdido el tiempo miserablemente.

Sucede a veces tambien todo lo contrario con las mujeres que son y se sienten "Salvadoras", pero con necesidades de adaptación y de aceptación, actúan de buena fe, pero es lógico que allí hay un trasfondo interesante que analizar, ¿Por qué o para qué les gusta ser protectoras o salvadoras?, ¿Porqué  o para qué necesitan salvar siempre al otro? ¿Cuál es la ganancia primaria o secundaria que busca con esa actitud?, es decir: Hacerse una pregunta importante: ¿Qué tanto necesito que me necesiten? y punto.

Total que la terapia se hizo para que no se necesite y eso es todo.

Con mis atentos saludos,
Psic. Doral.

miércoles, 14 de agosto de 2013

¡ NO QUIERO SABER NADA DE TI !

 


¡NO QUIERO SABER NADA DE TI!


"¿En qué te fallé?, ¿En qué parte de nuestra relación nos perdimos? Cada quien tomó su camino cuando iniciaron tus exigencias, tus presiones, tus acosos psicológicos, tu hostigamiento, tus reclamos constantes y repetidos, tu afán y tu obsesión enfermiza por vivir mejor. ¿En qué me equivoqué tanto contigo?, o ¿En qué nos equivocamos tanto los dos? ¿Porqué cambiaste tanto?

Tu ambición desmedida me estremecía el alma cada día, haciéndome sentir responsable de que nuestro hogar lo consideraras un "Arnero"... un "Cuchitril", un "lugar inhóspito para vivir" (según tus sueños de grandeza), y fui infeliz a pesar de mis esfuerzos inútiles para que a tí y a nuestros hijos no les faltara nada, no te privaras tú de nada, incluso sin importarme tampoco que no me tomaras en cuenta para nada.

¿Qué más esperabas de mí?, toda mi vida, mi tiempo y mis ingresos eran tuyos, te entregaba todo mi sueldo, mis atenciones, regalos, detalles... Y querías más, querías competir con el estrato social de otras personas que tú conocías y con las que alternabas.  ¿Cambiar de trabajo constantemente buscando un mejor estatus y un mejor ingreso?, -SI-  y tampoco fueron suficientes para ti. ¿Entonces qué otra opción tenía yo?

Tuve que irme lejos, viajar para traer a casa ingresos superiores a los que realmente se necesitaban en el hogar que yo soñé contigo, y desde el lugar donde yo anduviese trabajando y  en las condiciones en que me encontrase, siempre estuve pendiente de tí, de tus solicitudes, de tus "necesidades" y  me preocupé de que nuestros hijos tuvieran un techo decoroso, educación en colegio privado, ropas de marca, alimentos, calzado y atención médica, un buen coche de modelo reciente para que ustedes tuvieran en qué movilizarse o cumplir con los compromisos escolares y sociales que tú, mi mujer se daba el lujo de ostentar y a la que acostumbraste a nuestros hijos.   ¿Qué importaba cómo me sintiera yo o cómo me matara trabajando de sol a sol y de luna a luna sin descansar, para conseguir los dineros y qué ustedes pudieran llevar esa vida?, ¡Créeme no me importaba porque los sabía felices!. 

Pero ¿Te preguntaste alguna vez cómo me sentía yo, o cómo llegué a sentirme ante tus delirios, tus excentricidades y tus sueños de grandeza? ¿Te importó alguna vez saber si yo había comido o dormido bién o dónde o en qué condiciones me encontraba: Si estaba cansado, solo o enfermo?, ¿Te doliste de mí alguna vez cuando me viste asfixiado, deprimido, ahogado en deudas aquí, allá y acullá, deudas que tú sabías eran por reemplazarte productos, servicios, muebles y enseres que tú considerabas obsoletos en nuestro hogar?.  Tus ahorros personales eran intocables, y callé, te lo respeté, "era mi deber darle todo a mi esposa", yo lo que más quería era tener una familia integrada, relajada, holgada, tranquila... ¡Una familia unida y feliz! y vaya que lo conseguía, sólo cuando depositaba todos mis dineros en tu cuenta bancaria. Todo lo tuyo era tuyo, y todo lo mío, también era tuyo... ¿Y yo qué?...

Los contratos laborales llegaban a su término y yo volvía a casa con la piel tostada, los bolsillos vacíos, los pies deshechos por el cansancio y con enormes deseos de disfrutar del calor de mi hogar, de la presencia de mis hijos, del amor, del cariño y  atenciones de mi amada esposa, a la cual entregué todo: Cuerpo, alma, sentimiento, razón y más... ¡Te dí todos los frutos de mi esfuerzo como profesionista, mi amor y mi fidelidad como hombre y como caballero, te fui fiel y te adoré!... ¿Qué hiciste conmigo? ¡Yo te lo diré!.  Con tu frialdad afectiva me convertiste en el flojo, desorganizado, sucio y conformista, en el hombre antisocial, en el hombre inestable, el mal padre, mal esposo, mal amigo, me convertiste en el peor, me convertiste en un hombre minimizado, ninguneado, limitado, anulado, hasta aquella noche que...

Confundido por tus llegadas tarde a casa, molesto constantemente por tus excusas y pretextos para quedarte a dormir en casa de tus amigas o de tus padres, angustiado y preocupado porque siempre tenías algo que hacer fuera de casa, tu trabajo, (eres jefa se me olvidaba), a altas horas de la madrugada mi mujer estaba ocupada en reuniones de oficina, cenas de negocios o trabajos de su "maestría", etc. ¿Qué raro no?, ¡Siempre atendiendo a tu círculo de amigos divorciados",  y mis hijos al cuidado de quien se dejara, ¿qué importaba fuera tu familia o la mía?. ¡Qué tristeza decirlo así!, a mi mujer ejecutiva parecía no importarle nada, ¡Ni siquiera que yo estuviera de regreso en casa!.

Y en la espera de verte llegar, aquella noche (casi media noche), llega una señora a tocar la puerta de nuestro hogar, ¡NUESTRO HOGAR!... ¡jó, qué ironía! se presenta ante mi persona como la ex-esposa de tu amante, y según ella: Un malandro vividor, estafador, vicioso golpeador y adicto quien sabe a cuántas cosas, me dio los datos de dónde y con quién te encontrabas en esos momentos y la información exacta, completa y cierta de todos los días que no llegaste a casa y todas las concesiones que le tienes a ese hombre, otorgándole regalos y hasta llevándole comida, cuando a mí me tenías aquí esperando como un perro a su dueña, solo, hambriento de tí... desconsolado, entristecido, deprimido y todavía encima buscando justificaciones para tí. ¿Pero cómo justificar lo que es injustificable?, ¿Cómo entender lo que no tiene razón de ser? y ¿Cómo perdonar lo que es imperdonable?

¿Cómo crees que me sentí?, ¿De qué crees que me dieron ganas en ese momento?, ¿Debo acaso estarte agradecido y no resentido por tu marcado desinterés, tu falta de atención, tu falta de respeto, tu burla, tu uso y tu abuso a lo que no tenías ninguna necesidad de llegar?, y dicho sea de paso, poner en riesgo tu seguridad, la de mis hijos y hasta la mía propia.  Júzgame entonces tú a mí, si puedes... Júzgame y condéname ante mis hijos porque he abandonado la casa, no me defenderé ante ellos, ni te justificaré ni te defenderé más ante los tuyos, ¿Qué explicación vas a darles?, ¿Que fuí yo quién generó tu actitud por demás prepotente, deshonesta, ambiciosa e infiel?... ¡No vales la pena! ¿sabes?, quédate con tus títulos y tus cartones, deseando que te sean suficientes para que algún día te hagan ser una mejor persona y que ellos te salven del juicio final que tus propios hijos te harán algún día y con respecto a mí... por lo pronto... ¡Ya no quiero volver a saber nunca más nada de tí!."

Como esta carta escrita por un hombre lastimado en su dignidad, herido, ofendido en lo más profundo de todo su ser, el odio, la desconfianza, el resentimiento, el desencanto, la ira y la frustración ocupan un gran porcentaje de emociones que llevan al hombre mismo en general a "desilusionarse de la mujer" y en especial de aquella mujer que a pesar de haber terminado una carrera profesional, a pesar de haber concluido especialidades académicas como maestrías, doctorados y más... Mujeres que incluso han traído hijos al mundo, aún no han sabido madurar, ni valorar al hombre sencillo, amoroso, entregado, al hombre que con miles de sacrificios ha luchado por forjar un mundo mejor para sus hijos y los hijos de sus hijos, un hombre que ha ido contra corriente por sobresalir para los suyos y que no ha hecho otra cosa más que dar y servir más y mejor de lo que se le ha exigido.   Un hombre golpeado donde más duele, noqueado en su hombría, pulverizado y burlado en lo más íntimo de su ser, propenso a convertir su vida ahora en un desierto incierto de pensamientos sin luz, sin rumbo y sin destino.

MENSAJE:
Mujeres, esposas, novias, amigas, os invito de todo corazón a valorar lo que tenemos ahora, a darle su lugar a nuestros hombres, a cuidarlos, a amarlos, a respetarlos a promoverlos, ¿No dicen que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer?, pues demostrémoslo ¿no?, es lo menos que podemos hacer.  Eso es todo.

Gracias al protagonista de esta carta, muchísimas gracias Bendito Gran Ser, como hombre es Usted más grande de lo que parece.  ¡Animo campeón!,  Usted vale mucho y por siempre merece todo mi cariño y mi respeto.

Psic. Doral.

martes, 6 de agosto de 2013

¡ ESTAS SON MIS CONDICIONES !



¡ESTAS SON MIS CONDICIONES!

"Yo debería de amarte sin condiciones. Eso es lo que hizo mi abuela y lo que aprendió a hacer mi madre, y mira cómo nos fue a todas. 

Yo quiero amarte, deseo amarte pero éstas son mis condiciones: 

Me conociste y te gusté. Una vez que me tengas segura no quieras cambiarme el peinado, el maquillaje, mi forma de vestir o mi forma de hablar o caminar. Esta soy yo y seguramente voy a modificarme y a evolucionar pero por ningún motivo cambiaré mi esencia. 

Nunca pidas que renuncie a mi familia. De ahí provengo, son mi origen, mis raíces y lo que soy lo aprendí de ellos. El valor de mi familia me ha convertido en lo que ahora soy y será el pilar de la familia que estoy formando contigo. 

No me pidas que deje a mis amigos y que renuncie a ese espacio que me nutre y me llena. Esa parte de mi vida también es una parte de mí y me encantaría compartirla contigo. 

Si llegamos a pelear, no me humilles dejándome de hablar. Tu silencio abre un hueco enorme que seguro yo llenaré preguntándote y preguntándome qué hice mal. Me dejas la enorme responsabilidad de adivinar qué te pasa y muchas veces no le voy a atinar. Eso es muy desgastante. 

Jamás te pase siquiera por tu mente que los golpes son una salida para un conflicto. La violencia es el enorme fracaso de la comunicación. Los golpes son la salida del cobarde y del macho y yo no elegí un macho, yo elegí un Hombre. Si lo intentas, entonces tendré que aceptar que me equivoqué y te otorgué un título que no te merecías. 

Existen grandes posibilidades de que nuestra situación económica se modifique. En caso de que yo llegue a tener una mejor posición que tú, no tendré ningún problema en apoyarte como tú lo harás en otros momentos. 

No pienses que te estoy manteniendo y no te sientas mal. En la relación existen complicidades y esta será una de ellas. Sin embargo, empezaré a sentirte como mantenido si veo que dejas de luchar y te hundes en la mediocridad. Y si en la economía, el fuerte eres tú, créeme que será un motivo más para admirarte pero no el único motivo. 

Nunca condiciones tu aportación al hogar para controlar o para castigarme. El dinero puede ser una forma de controlar y manipular a otros pero no a mí, no a tu pareja. Si por alguna razón muy importante como lo es la familia tengo que renunciar a mi profesión, empieza a reconocer mi faceta de madre y de ama de casa; y recuerda que si pudiera pasar recibo de honorarios por cada actividad, no habría sueldo que pudiera cubrir servicios como Cocinera, recamarera, chofer, Psicóloga, lavandera, doctora, sexoservidora y muchos etcéteras. 

Sin embargo mi pago será tu reconocimiento y tu amor, tu respeto y el tiempo que como pareja seguiré necesitando para nutrir nuestro amor. La pasión es la mejor forma de mantenernos unidos y emocionados. El sexo con amor sigue siendo la mejor experiencia. 

Te pido que en el sexo nos acompañemos, nos cuidemos. El mejor momento de la relación no es el orgasmo como todos piensan, sino ese abrazo en el que nos fundimos después del clímax. Háblame siempre con la verdad. No es la infidelidad la que lastima, sino el engaño y la decepción que vienen junto con ella. 

Cuando no quieras estar conmigo, tendrás tus razones; y muchas de ellas no tendrán que ver con que yo haya fallado, tú también tendrás pendientes que resolver, así que háblame con la verdad. Si encontraste a otra persona seguro es porque es distinta que yo, y la variedad siempre llama la atención, lo que nunca podré aceptar es que sea “mejor que yo”, porque alguien “mejor que yo” nunca lastimaría a otra mujer y no desbarataría una familia. 

Termina nuestra relación antes de iniciar otra. Seguramente en ese momento no lo sabré entender, pero con el tiempo te lo voy a agradecer. Mi autoestima se verá menos afectada si haces las cosas en ese orden. Yo te amo porque decidí amarte pero en mis condiciones no está forzarte a que me ames siempre. 

El amor que siento por mí misma me exige que si estás conmigo es porque deseas hacerlo, no porque haya tenido que contratar a un chaman o hacer un amarre para obligarte a hacerlo. No quiero amarte por mis carencias, nadie te obliga a cubrirlas. 

Quiero amarte desde mis convicciones. Sabiendo que contigo es maravilloso pero que sin ti también puedo salir adelante. Y por último mi condición como mujer es pedirte que me veas como lo que soy. Una mujer actual, inteligente y muy capaz; y que merezco que me amen por eso, no a pesar de eso. Cualidades que tú también tienes. No soy más pero tampoco soy menos. 

Soy tu complemento y acepto actuar de igual forma contigo. Así construiremos una nueva etapa en las relaciones personales. Nuestras hijas sabrán la importancia de dignificar nuestro género y nuestros hijos aprenderán los valores fundamentales del respeto a la mujer, lo cual creará relaciones más sanas y generaciones mas equilibradas. 

 Esas... Son mis condiciones... 

Texto de: María Esther Martínez Eroza 
Autora del libro "Sopa o Sexo".

miércoles, 31 de julio de 2013

CUARTO ANIVERSARIO DE ESTE BLOG Y ALGO MÁS... ¡GRACIAS!



CUARTO ANIVERSARIO DE ESTE BLOG Y ALGO MÁS... ¡GRACIAS!


Agradecer sinceramente a todas(os) nuestras(os) amables lectoras(es), (presentes y silentes), por acompañarnos en un día como hoy que nuestra casita virtual cumple cuatro años al aire, gracias a Blogger. 

Muchas han sido nuestras grandes experiencias cumbre al frente de este sitio construido exclusivamente para atender a todas las mujeres del mundo, que de alguna u otra forma han estado conectadas día a día, se han acercado a mi persona y han estado pendientes de cada artículo que a lo largo de cuatro años de vida, se han estado publicando: 

1.- Artículos variados de interés para Toda Mujer, 
2.- Mensajes de amor, 
3.- Pensamientos positivos, 
4.- Sentimientos profundos y elevados, 
5.- Confesiones desde nuestra realidad, 
6.- Poesías llenas de luz, 
7.- Cartas inundadas de ternura, 
8.- Reflexiones y análisis. 
9.- Aportes científicos, 
10.- Vivencias, sueños y tantas otras cosas más. 

Todo ésto, con el único afán de poder servir desinteresadamente a todas aquellas Almas que han acudido (algunas bajo grandes crisis emocionales), a este sitio en busca de una palabra de aliento, de un consuelo, de una esperanza, de un sentido para su existencia, de una guía, una escucha o un acompañamiento cálido que gracias a Dios, nos ha sido posible entregar a través de la comprensión creadora, misma que nos da la capacidad de poner el corazón en cada palabra, precisamente porque desde el centro mismo de cada palabra de mujer (de ustedes y mía), han germinado sentimientos y emociones convertidos en lazos de esperanza de toda mujer... Promotoras de la salud fisica y mental de nuestros hijos y nuestras familias, un álito divino de alivio, consuelo y curación en el jardín del alma femenina, que brota heroico en cada amanecer y seguirá floreciendo desde el origen mismo de nuestro Ser Inmortal. 

Agradecer desde el fondo de mi propia alma, las miles de cartas y mensajes que he recibido en todo este tiempo, algunas hemos contestado públicamente y otras (hasta donde nos ha sido posible), lo hemos respondido de manera privada acotando tiempos, circunstancias y nuevas responsabilidades de vida. 

Muchas gracias a todas aquellas personas que también se han convertido en reforzadores de la Autoestima y  la Motivación para otros, pues me llena de satisfacción y orgullo saber que nuestra misión virtual está llegando a muchos continentes del mundo y que esta humilde enseñanza está siendo recibida por miles de corazones... semillitas sanas y fuertes sembradas en tierra fértil con mucho amor, y que nunca imaginé llegarían a germinar de esta manera. Gracias, muchísimas gracias de todo corazón. 

Y Gracias en especial a Dios nuestro Señor, por haberme permitido en este último año, concluir algunos proyectos importantes y delicados en mi vida personal, tales como: 

a).- Culminar con bastante éxito mi Licenciatura en Psicología Clínica, 
b).- Crear en mi comunidad, un Módulo de Atención Psicológica para niños con Necesidades de Educación Especial, (NEE) con orientación gratuita y personificada para sus maestros y familiares que son de escasos recursos, 
c).- La Inauguración de mi Consultorio Privado, con todos los parámetros formales conforme a Ley. 
d).- La Culminación de mi primer Diplomado de Especialidad en Psicoterapia Humanista y Gestalt y, 
e).- Seguir al pié del cañón en mi centro laboral al Servicio de Gobierno del Estado de Sinaloa, del cual por cierto, pronto tendré que retirarme para iniciar otro de los sueños más acariciados de toda mi vida: Realizar mi maestría y ¿por qué no? quizá más adelante y si Dios me lo permite, hacer mi doctorado. Me llama poderosamente la atención el Psicoanálisis, la Investigación y las Neurociencias, pero mi corazón me llama (por ahora), a prepararme en el ramo humanístico, y bue... Ya veremos en su momento, pues como siempre he dicho: "Todo en su momento, entrará en su sazón". 

En fin, se que no hay excusas ni pretextos, pero al mismo tiempo deseo aprovechar la oportunidad para informar a mis amigas lectoras, que todas las ocupaciones anteriormente señaladas, son las causales de que no se estén publicando en este blog, artículos diarios como en años anteriores, pero prometo que en la medida de mis posibilidades trataré de no dejar abandonado tanto tiempo este sitio, por respeto a ustedes, que me han  hecho el favor de seguirme acompañando en el tiempo. 

Gracias por seguir aquí conmigo, sigo siendo de ustedes y para ustedes, 
Con mi respeto y cariño siempre, 

Psic. Dora Lidia Pérez Rochín (Doral) 
Céd. Prof. No. 7838880 (Egresada de la UAS) 
Miembro activo de PSICO.ORG

p.d. Gracias a mi hija LidiaZuly que me preparó el riquísimo pastel.

domingo, 28 de julio de 2013

Enchiladas Verdes (con chile poblano) - Receta



Si deseas escuchar las indicaciones del proceso de preparación de esta receta suculenta y muy mexicana, por favor ve al reproductor de sonido de esta página, y baja el volúmen o deten el sonido un momentito. El reproductor lo encontrarás al lado de tu mano derecha, baja la barra con el mouse y da clic para detenerlo... ¡Y listo!

¿Quieres intentar preparar esta receta?, te la recomiendo. 

Doral.

lunes, 22 de julio de 2013

¿QUÉ ES EN REALIDAD ESTAR VIVOS?


















¿QUÉ ES EN REALIDAD ESTAR VIVOS?


Era época de sequía esa mañana que salí muy temprano a caminar en el campo.  Los tonos paja, castaño o café predominaban en el panorama que mi vista podía alcanzar.  Sin ser el paisaje ideal, tenía su propia belleza.

Mientras andaba, de pronto vi una flor silvestre morada que crecía solita en medio de la hierba seca. ¿Qué haces aquí?, ¿Cómo pudiste crecer? No me lo explicaba. Verla me llenó el espíritu.

Mientras seguía mi camino, reflexionaba sobre cómo esa flor en realidad era un ejemplo de fortaleza y una metáfora que podía aplicarse a muchas áreas de vida.

¿Cuánta gente con la que nos encontramos es como la hierba seca?. Su energía es negativa, está muerta en vida, sin luz en la mirada, no le gusta su trabajo, no le gusta su vida, no le gusta su pareja, no le gusta nada. Pareciera que vive en una constante lucha, ignora que con esa actitud está destinada a la frustración.

¿Será tan difícil ser como esa flor?, ¿Ser una persona que honra la vida sin importarle en qué circunstancias se encuentre, qué florea independientemente de lo que le rodea, como si estuviera consciente de que la responsabilidad de ser feliz es de ella y de nadie más?

¿Qué tienen de especial?

Voltea a tu alrededor y analiza la vida de las personas que han logradao algo y que admiras. ¿Qué las caracteriza? Por fuera se ven iguales que todas, más el secreto está en que su energía es diferente. Saben que su mente es su fortaleza, su poder, la materia prima que compone todo su ser y al fin y al cabo, su vida.

Declaran como un hecho lo que quieren que suceda. Y claro, es de esta manera que todas las posibilidades se abren. Son personas que honran la vida, caminan por ella confiadas y abiertas al éxito.  Es difícil escucharlas quejumbrosas o pesimistas acerca de un sueño que quieren lograr. Jamás escucharás de ellas, frases del tipo: "Es que con mi mala suerte", o, "¿Y si me va mal.?.  Sólo piensan y hablan sobre lo que harán, cómo logrararán y las razones por las que les irá bien, pareciera que confiaran en una fuerza invisible que los proveyera de todo lo necesario.

Las personas llenas de vida, están alineadas con el cosmos, saben qué quieren, a dónde van y cómo lograrlo.  Una vez que sienten la determinación en el cuerpo, se concentran en lo que sí quieren que suceda en su vida.

Observa cómo el entusiasmo siempre acompaña sus proyectos; saben ser pacientes. Mi padre decía que la paciencia era la socia que olvidábamos invitar a la fiesta de un nuevo reto o proyecto.

Estar vivo en verdad es encontrar la manera en que sí se pueden hacer las cosas.  Y en esa frecuencia, los diversos recursos llegan a manera de "casualidad"; lo que en realidadd responde a la ley universal de causa y efecto.  Es como meter un pedido al almacén del cerebro, que después es surtido por el universo.

Puedes distinguir a los que están realmente vivos porque saben apreciar y agradecer todo, desde el más mínimo detalle, hasta esa gran fuerza cósmica, que bien puede llamarse Dios, que los acompaña.

Suelen ser personas muy generosas y desprendidas que hacen que el dinero circule.  Crean fuentes de trabajo, apoyan causas sociales, son espléndidas sin importar si cuentan o no con lo suficiente.  De esa manera abren la puerta a la abundancia por lo que les va bien.

Y por último, estas personas deciden estar y sentirse de lo mejor, procuran el bienestar y confían en la bondad.  Es por esto que nos gusta estar cerca de ellas.  Nos inspiran, nos motivan a ser mejores personas, no con palabras, sino con su energía y ejemplo.  Simplemente como la flor, ¡Nos iluminan!

Fuente:  Dra. Gaby Vargas.

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