
¿Acostumbras a usar tintes para el pelo?
En todos los estratos sociales y a través de todos los tiempos, la mujer siempre se ha preocupado por cuidar con esmero todos los detalles de su arreglo personal. Esto ha generado comentarios y criticas severas; de que porqué la mujer tiene tanta coquetería y tanto cuidado para arreglarse, ¡se tarda horas! (dice el hombre), pero ella quiere lucir como una reina, siempre impecable ante los demás, sentirse contenta y segura de sí misma.
Pero en lo que la mujer ha puesto mucho más énfasis, es en el cuidado de su hermosa cabellera. No le preocupa tanto repetir el mismo vestido en dos fiestas distintas y seguidas; ¿pero llevar el mismo peinado? ¡Nunca!
Cada cabeza es un mundo que arreglar; y por supuesto todas queremos lucir lindas y diferentes cada día. Tan pronto nos levantamos, vamos corriendo frente al espejo, para convertirnos en juezas implacables: “Huy, qué feo amaneció hoy mi pelo, luce cenizo, sin brillo, sin vida”, “ya me salió una cana, me la tengo que sacar inmediatamente o qué dirán mis amigas”, “Ya necesito otro corte”, “este mechón me quedaría mejor, si lo peino del otro lado”, “Carajos, ya tengo mucha raíz, necesito un tinte urgentemente”, etc… y nos vamos corriendo a comprar el primer tinte que nos recomiendan en la farmacia de la esquina.
Pero hay otras mujeres más conservadoras o menos afortunadas, que no tienen los medios económicos para darse el lujo de entrar a una farmacia y comprarse un buen tinte de marca, se las tienen que ingeniar e irse al centro comercial a buscar ofertas, de esos tintes de rezaga que quedan en el aparador y los rematan a mitad de precio, pero…
¡Aguas! Lo barato suele salir caro amigas queridas, pues la mayoría de esos tintes, algunos ya están a punto de caducar, o ya caducaron y los componentes químicos por lo tanto durarán en el pelo una tercera parte, o menos del tiempo que debieran durar. Si se fijan todos los productos tienen una fecha de caducidad, y los tintes no son la excepción, así que no por aprovechar las ofertas, vayamos a comprar algo que no nos va a servir sino para hacer corajes, rabietas y de paso sacrificar a nuestra hermosa cabellera. Hay que tener cuidado y fijarse bien en la fecha de caducidad primero.
Algunas otras mujeres, no pueden contemplar la posibilidad ni de aprovechar ofertas porque tienen un presupuesto muy limitado y optan por convertirse en “gûeras oxigenadas” o de aclarar su mechones de pelo con jugo de limón o de toronja, aunque eso genere el riesgo de contraer bastante orzuela, ya que los químicos que contiene el agua oxigenada, y los ácidos del limón, empobrecen o destruyen las enzimas que contiene cada cabello perdiendo brillo, sedosidad y cuerpo, haciéndose una ensalada de “pelos quemados”, achicharrados con el uso constante de esos ácidos que se usan sin ningún tipo de cuidados ni protección ambiental.
Algunas chicas muy modernas, presumen de “naturalistas”, éstas son más prácticas y económicas, pues estilan usar las gelatinas de su cocina, para decorar de colores sus mechones de pelo (a lo punk o también a lo darketa), y de manera provisional o temporánea. Esto también tiene sus desventajas, pues las hormiguitas gustan de lo dulce y no sería extraño que más de dos o tres mujeres terminaran su día, rascándose la cabeza o corriendo a lavarse de nuevo el pelo.
Son muy hermosos todos los tintes de pelo, con su exquisita y extensa variedad de tonos y colores para cada tipo de cabello, sin importar la marca, el precio ni la forma de aplicarlo, pero es recomendable que antes de usar el primer tinte, te sometas a una prueba del producto que vas a usar por primera vez. De preferencia que esa prueba te la efectúe una o un profesional estilista, para que vayas a lo seguro.
Si vas a aplicarte el tinte en casa, procura hacerlo en un lugar donde haya buena ventilación y si te es posible, coloca un ventilador a tu lado para que el olor fuerte que despiden los ácidos del peróxido no te saquen lagrimeo en los ojos. Estoy segura que la mayoría de nuestras amigas lectoras tienen curiosidad por saber, cómo combinar colores, cómo hacer rendir estos tintes, la manera correcta de aplicarlos, el tiempo, la forma y muchos otros factores que pueden ser útiles en el conocimiento de un buen uso adecuado… ¡Si de tintes de pelo se trata.
A mí en lo personal me gustaría, y agradecería que compartiéramos todas, nuestras experiencias muy personales al respecto, ¿qué les parece amigas?
Espero vuestros valiosos comentarios,
Con mi respeto y cariño siempre.
Doral.






