Mostrando entradas con la etiqueta Alimentación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alimentación. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de febrero de 2015

MEDIA VIDA



MEDIA VIDA

La gente raramente vive 100 años y cuando lo hacen, lo festejan como equinoccio y podemos oír expresiones tan diferentes como "¡Qué padre, qué bonito, qué suerte!" o, "Pobrecita, yo no quiero vivir tanto, yo con 70 me doy por bien servida, ya necesita descansar!", dependiendo de cómo se vea el cumpleañero, excelentemente bien, o por el contrario, muy amolado.

El caso es que si nos ponemos a pensar en promedio coloquial, la mitad de la vida serían 50 años, ya de ahí en adelante estamos parados de puntitas como alpinistas en el Everest y tambaleándonos un poco porque sabemos que hemos logrado algo maravilloso pero que tarde o temprano, o bajamos por nuestro propio pie, o caemos al vacío, así que en ese momento en el que nuestras piernas aún tienen fuerza para sostenerse un rato más y podemos vislumbrar el mundo con otra perspectiva; en ese momento que logramos estar en lo alto, sentir el frío, la brisa, oler la naturaleza, respirar profundo y disfrutar el momento tan pasajero, tan volátil, ahí, justo en ese momento es cuando se debe poner sobre la báscula el resto de los años que nos quedan, pesarlos y valorar la otra mitad de vida que no hemos vivido, esos que tanto miedo te han de dar porque sabes que son los últimos, los cinco, los 10, los 15, los 20 o, si tienes suerte, los 30; en donde no podrías cargar a tus bisnietos pero los podrás abrazar con pocas fuerzas y mucho amor.

Da miedo ¿no?, y lo digo yo que aún no llego ni a la primera mitad, que apenas llevo un cuarto de vida y me restan otros 3 si soy longeva.  Bueno, para ti, que eres valiente y ya llevas más, para ti que estás rascando los 60, o tienes 70, acá te van unos consejos que debes empezar a aplicar ya si quieres morir pleno, con la certeza de realmente haber vivido y disfrutado:

1.- Es hora de usar el dinero que has ahorrado durante toda tu vida, usarlo para ti, no guardarlo para que lo disfruten los que no conocen el sacrificio de haberlo conseguido, generalmente personas que ni de tu  sangre son.  No es hora de inversiones maravillosas, éstas sólo traen angustias y esta época es para que tengas paz y tranquilidad.

2.- Deja de preocuparte por la situación financiera de hijos y nietos, no es tu culpa, tú ya les ofreciste lo necesario durante la infancia y juventud, y hasta una buena educación, ahora que respondan ellos, que se hagan responsables de sus personas y de sus vidas.

3.- Ya no es época de mantener a nadie, sé egoísta, un poco. Ten una vida saludable, sin grandes esfuerzos físicos, pero has un poco de ejercicio y aliméntate bien.

4.- Cómprate siempre lo mejor y más fino, al fin y al cabo es para ti.  Recuerda que llegará un momento en que no nos podamos dar más gustos y caprichos porque estaremos en la tumba. No tengas miedo a gastar dinero, acuérdate que después de muerto éste nomás va a generar odios y rencores.

5.- Nada de angustiarse por poca cosa.  En la vida todo pasa, sean los buenos momentos que deben ser recordados, sean los malos que deben ser rápidamente olvidados

6.- Independientemente de la edad, mantén vivo el amor por siempre. Recuerda cuando te enamoraste, diste tu primer beso, cómo te sentías, cómo te comportabas, te hará sonreír y sentir ridículamente vivo. No importa... ¡Disfrútalo!

7.- Mantente limpio siempre, báñate a diario, sé vanidoso, arréglate el pelo, las uñas, ve al dermatólogo, al dentista, de compras, usa perfumes y cremas caras, que al menos si no vas a estar joven, pues al menos estés de lo más guapo y arreglado.

8.- No pretendas ser moderno, todos adoramos a un clásico.

9.- Mantente actualizado, no le tengas miedo a las computadoras, a los e-mails, al facebook, al manejo del  famoso whatsapp, no temas a la sangre joven de las nuevas tecnologías.

10.- Respeta siempre la opinión de los jóvenes, a pesar de que puedan estar equivocados, no todos los caminos llegan a Roma.

11.- Elimina la expresión "en mis tiempos", pues sigues vivo y tu tiempo es también hoy.

12.- ten algo que hacer, un hobby, viaja, camina, lee, baila, ten mascotas, haz lo que te gusta y lo que tus recursos te permitan.

13.- Acepta las invitaciones de bautizo, cumpleaños, bodas etc., Lo importante es salir de casa por un rato, socializar y codearte con la actualidad.

14.- Habla poco y oye más, pues tu vida y tu pasado sólo te interesan a ti mismo.  Si alguien te pregunta sobre esos asuntos, sé breve y procura hablar de cosas buenas y agradables.

15.- Los dolores y las molestias estarán siempre presentes, no las vuelvas más problemáticas de lo que son hablando sobre ellas.  Trata de minimizarlas. Al final, ellas te afectan solamente a ti y son problemas tuyos y de tus médicos.

16.- No permanezcas tan apegado a la religión ahora de viejo, rezando e implorando todo el tiempo como un fanático.  Lo bueno es que en breve podrás hacer tus pedidos personalmente a la divinidad.

17.- Ríe, ríe mucho, ríe de todo, tú eres un suertudo, tú has tenido una vida, una larga vida, y la muerte será solamente una nueva etapa incierta, así como fue incierta toda tu vida.

18.- Si alguien te dice que ahora tú no haces nada de importancia, no te preocupes. Lo más importante ya fue hecho: tú y tu historia, tu familia, tu trascendencia, bueno a mala, ¡Ya sucedió! Y recuerda de lo que dice Mario Benedetti: "No te rindas, por favor no cedas aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se ponga y se calle el viento. Aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños, porque cada día es un comienzo nuevo, porque ésta es la hora y el mejor momento"


Autor: Dra. Beatríz Acevedo Tachna.
@BEACEVEDOTACHNA

lunes, 24 de noviembre de 2014

SALUD MENTAL, QUÉ HACER PARA MANTENERLA.



SALUD MENTAL, QUÉ HACER PARA MANTENERLA

En busca de una buena salud mental, ¿Cómo hacer para mantener una buena salud mental?.

La clave esencial para desarrollar una salud mental es ser congruentes con nuestros pensamientos y nuestras acciones, ya que eso ayudará a generar un estado de bienestar entre mente, cuerpo y alma, pues los mayores conflictos son generados al desarrollar cosas, actividades o acciones que no son totalmente compatibles con nuestras convicciones y ahí es donde nuestra mente comienza a generarnos un sentido de malestar con lo que hacemos, queremos y somos.

Si bien es cierto, debemos ser honestos con nosotros mismos para así poder serlo con los demás.  Otras maneras de contribuir a mantener una mente sana es generando diversas actividades que nos saquen de nuestras acciones rutinarias como desarrollar actividades deportivas, culturales donde nuestro día a días se vea envuelto de cosas nuevas más allá de un día escolar o laboral.

Debemos de atender qué es lo que nuestra mente  y nuestro cuerpo  nos pide después de cada día, escuchar lo que nosotros como personas individuales, deseamos en cada momento vivido.

Vivimos tan preocupados por el qué piensan los  demás de nuestra persona que nos desgastamos física y mentalmente en poder cubrir cada una de las expectativas de los otros, dejando completamente de lado... ¿Qué quiero yo como persona?, ¿Quién soy yo? ¿Cuál es mi propósito en la vida?, ¿Lo que realizo  día a día me hace feliz?, ¿Con quién me comprometo al desarrollar mis actividades?

Quizá al leer estos cuestionamientos pudieras obtener una respuesta inmediata, pero lo importante en esto es saber dónde quedo yo como persona en ellos, a quién antepongo antes de contestar cada una de estas preguntas.

Podrá ser egoísta, pero primero debemos de pensar en nuestro bienestar, pues sólo estando bien con nosotros mismos podremos estar bien con cada una de las personas que nos rodean.

Otras maneras de contribuir a mantener una mente sana es generando diversas actividades que nos saquen de nuestras acciones rutinarias. Es la única forma de evitar que se presenten síntomas de estrés y fatiga mental, por tal razón, es importante saber, cómo relajarse y estimular el cerebro, para una mejor habilidad mental y tomar buenas decisiones en la vida personal.

Existen diversos alimentos que fortalecen y estimulan la concentración y memoria, como el pescado, las uvas, las nueces, espinacas, frutos rojos, aguacate, chocolate amargo, canela y manzanas, por citar algunos. 

Otro aspecto importante es estimular tu cerebro con lecturas, memorización de números, escribir con la otra mano, los videojuegos, los juegos de mesa, entre otros, para tener una salud mental, que se refleje también en una mejor calidad de vida.

Autor:
Yujani Morga
Neuróloga.
e-mail: juventud@cruzrojaculiacan.org.mx

lunes, 18 de agosto de 2014

ERRORES AL HACER DIETA



ERRORES AL HACER LA DIETA

¿Regresando de vacaciones y con kilitos arriba?.  Esperando que no cometas alguno de estos puntos, deja te los platico:

POSPONER LA FECHA:
Si ya tuviste alguna señal de que es hora de que empieces a cambiar hábitos, ¡Haslo de ya!  Alguna señal podría ser tu ropa apretada o el espejo, dificultad para ir al baño, inflamada, una foto, análisis de sangre, etcétera.

Si empiezas a posponerlo que porque "deja que entren los niños a la escuela, deja que pase el cumpleaños de mi comadre, etcétera" se te va a acabar todo el año.

Aparte, al estar pensando en el "mañana ya empiezo la dieta en serio", le metes más calorías al cuero, creyendo que ya ahora sí es tu despedida de tal platillo.

ESPERAR MAGIA:
Apenas llevas un día a dieta y ya quieres que te quede la ropa de una menor talla.  Esto de la bajada de peso, es poco a poco.  Yo te invito a que vayas viendo todos los cambios en tu cuerpo, no sólo la báscula.  Observa tu piel, tu energía, tu digestión.  Recuerda que dentro de tu cuerpo también hay músculos, huesos, líquidos.

Por favor, no hagas la dieta que te prometa más kilos en menos tiempo y con el menor esfuerzo.  Este tipo de dietas siempre son malas para tu cuerpo, lo alteran y al final del día, tu cuerpo lo paga.

LAS PROBADITAS:
Las probaditas, a veces, ni nos damos cuenta que las hacemos, durante la comida o en la reunión y, como más nos queremos terminar lo que nuestros hijos dejan en el plato.

Las probaditas no nos dan placer, porque como les decía, ni nos damos cuenta a la hora que las hacemos, o bien, nos dan sentimiento de culpa, "sólo una probadita".

Si pudieras poner una bolsa y meterle todas las probditas de la semana, que en lugar de comerlas las pusieras ahí, te sorprenderías que esa bolsa se podría llenar y a la hora de pesarte, claro que sí pesan.

ROMPER LA DIETA:
Somos humanos y podemos tropezar, es importante levantarte rápido.  No es lo mismo romper la dieta con una carnita asada, que meterle jocoque, cervezas, quesadillas, y aplicar la de "como quiera es viernes, ya la rompo todo el fin de semana y el lunes ya ahora si la empiezo en serio"

No se vale que después del tropezón, sientas tanta culpa, que ya no quieras hacer la siguiente comida de tu dieta, más vale que ya de ahí continúes.

Al ya obtener la meta, ya olvidarte de todo.  Si ya lograste tanto, has vencido tantas tentaciones, ¿Para qué regresar en donde estabas, ¿Para qué regresar a los mismos malos y viejos hábitos?, ¿Por qué ya no te importa?, ¿Porque ya estás delgada?

Tampoco se trata de que jamás regreses a tu restaurante favorito, o que jamás comas aquel postre que tanto te gusta.  Pero si se trata de que la mayoría de tus días, tomes dos libros de agua natural, comas frutas y verduras, comida de casa y realices alguna actividad física.

HACER LA DIETA DE MODA:
¡Aguas! porque puede hasta dañar tu metabolismo o tu corazón.  Sé que son muy tentadoras, orque vemos a la amiga de la amiga que se ve súper y rapidísimo lo logro.

Déjate de rituales, de cosas raras.  Lo que ayer, hoy y mañana funcionará para tu cuerpo es el comer moderado, equilibrado y sano.

Esperando que no pases por ninguno de estos cinco puntos, déjame te aconsejo qué sí hacer para que tu dieta funcione: Jamás tengas tu barriga vacía.  Métele fruta, verdura, agua natural cada tres horas.

Si en tu trabajo no te lo permiten, anímate a licuar una fruta con agua y así, sin colarla, métela a un bule para que parezca agua.

A diario, tres veces al día, siete días a la semana ve, escucha lo que te motive.  Puede ser que tengas una foto en tu recámara, para en cuanto te levantes la veas, o un lindo vestido que veas en tu clóset, o si vas en el carro o en cualquier momento muerto del día repítete lo que te motivó, frases como: "Ánimo, sólo son seis kilitos, yo puedo", "yo soy delgada, yo tengo buenos hábitos", o cuando te veas en el espejo, aunque sea para lavarte las manos, estés donde estés, dilo de tu mente hacia tí misma.


Saludos amigas,

Psic. Gaby Bravo (La Pecadora)
Centro Médico Hidalgo No. 155, Colonia Centro,
Teléfonos: (01667)

Got My Cursor @ 123Cursors.com