miércoles, 3 de junio de 2015
ENFERMO DE AMOR
martes, 17 de marzo de 2015
PRODUCTOS DEL DESEO
domingo, 10 de febrero de 2013
El Amor: ¡La mejor Medicina!
viernes, 22 de junio de 2012
¡Cerrando ciclos!
lunes, 11 de abril de 2011
¡La loca del cautiverio!
¡La loca del cautiverio!
Cada pensamiento o sentimiento que nace de la mujer (sobre todo de la mujer latina), se reproduce y no muere, por el contrario, suele echar raíces muy profundas y muy difíciles de erradicar. Por ejemplo, un sentimiento que se guarda en el corazón por mucho tiempo, siempre llevará a la mujer a volver al pasado una y muchas veces más. La mujer se queda fijada en ese ayer que ya no ha de volver nunca más, pero que sin embargo, lo disfruta o lo vuelve a sufrir al recordarlo, lo re-vive.
Entonces, revivir viejos recuerdos exhumados que atormentan, es volver a sacar el muerto de la sepultura... ¡y cuánto apesta! pero a la mujer parece no importarle respirar esos aires contaminados de recuerdos no muy gratos, termina llorando y enfermándose de nuevo por algo que pasó hace ya mucho tiempo, ya no existe, ya no está, ya se fue, ya está muerto y enterrado, y no tiene regreso posible. ¿Tiene sentido traerlo de nuevo a casa, o mejor dicho al cautiverio?
Vivir cautiva en la celda del dolor por los recuerdos, coloca a la mujer frente a dos caminos:
1.- A reflexionar y poner los pies en la tierra aceptando su presente tal como es, o...
2.- Preparar su mortaja con anticipación porque le espera una muerte en vida, ¡segura!
¿Pero quién tiene las llaves de esa celda?, por supuesto que las llaves las tiene solamente la carcelera, ¿verdad?, y quién es esa carcelera... ¡Tú misma mujer!, date cuenta que nadie te encerró en esa cárcel de frustraciones, de dolor, de soledad y un sufrimiento que no tiene razón de ser. Quienes te conocen te llaman "loca enajenada" porque no hay más mundo a tu alrededor que tus necias fantasías... ¡Mírate en un espejo! y mírate fíjamente sin pestañear, observa, ¿Quién es esa mofa humana de ojos insensibles que te mira?
Pero si se trata de mirar, la mujer debe aprender a ver más allá de lo que físicamente pueden ver sus ojos. E incluso me atrevo a exponer aquí y ahora sin ninguna vanidad, que una mujer frente a un espejo puede ver mejor con sus ojos cerrados, en vez de mirarse con los ojos abiertos, porque los ojos del alma no necesitan luz para ver... ¡Ellos son la luz en la mirada! y tú, mujer... ¡Tú eres su única morada! ¿suena poético?, ¡Quizá!, pero en realidad de verdad, no hay otra razón cuando nos da por cerrar lo ojos para pensar, para buscar la creatividad de nuestro ser, y también para buscar soluciones, ¡Siempre ocurren los milagros más maravillosos que ni siquiera habíamos imaginado!
No es bueno aferrarse a las personas y mucho menos a los recuerdos que éstas nos dejaron, como tampoco es grato obsesionarse de la peor forma con algo o con alguien con lo cual no tenemos nada seguro, ni aún teniéndolo. E incluso (dicen) no es bueno ni siquiera almacer recuerdos gratos, porque tarde o temprano terminarán por desgastarnos de tanto pensar, de tanto reciclar la misma película mental. Tanto se gasta que termina rompiéndose, y cuando algo se destruye en el pensamiento, la mente se vuelve lerda, se estupidiza, no carbura como debe hacerlo, hay desequilibrio, no hay cordura que calme a la razón, ¡Por Dios! con esas cosas no se juega, mucho cuidado.
Pero hay otro tipo de cautiverio que no todas las mujeres notan en su vida, aunque vivan en él diariamente, me refiero enfáticamente a la cárcel de su belleza. Todas la mujeres deseamos conservar la losanía por mucho tiempo ¿verdad?, la fuente de la eterna juventud en nuestra piel fresca y dulce como manzana, ¡Es hermoso sentirse joven y bella! ¿a qué mujer no le gusta sentirse así?, creo que a todas. Pero cuando llegan los primeros hilos plateados, con ellos llega una preocupación que no se la acaban madre santa:
"Yo no quiero verme mal, chin... ya tengo canas", "hey, qué pasa, me están saliendo pecas en la frente o en las manos", seguro es por tanta exposición a los rayos ultravioletas, me voy a cuidar más, porque a parte me estoy exponiendo a contraer un prematuro cáncer de piel... ¡Dios me libre!, "Yo jamás voy a estar toda vitíliga, llena de manchas"... ¡Y encima... gorda!, ¡qué horror!.
Y la mujer sufre, porque se está viendo dos o tres hilos plateados en sus sienes, unas hermosas pequitas en la nariz, que hasta le hacen ver graciosa y juvenil... ¡Por favor!, qué exageración... ¿Y aquella otra pobre mujer que por su mente está pasando el peor de los tormentos: "Nadie me quiere porque estoy chaparra y encima flaquita" ¿Quién se va a fijar en mí?
Se acercan constantemente a mí, ese tipo de mujeres que quieren que les arregle la vida, me buscan como si fuera yo, su única tablita de salvación: ¿Qué puedo hacer para que se me quite esta depresión?.- "Yo lo que primero te quitaría es la obsesión mijita" -les contesto- ¿Cómo es posible que no comprendas que también puede haber en el mundo miles de hombres que quizá estén pasando por la misma situación? y que además... hablar de estética, no es hablar de estatua, ni la estética se mide por la estatura, se puede ser muy alta y puede que nunca aprenda alguien a lucir como debiera, o viceversa, se puede ser muy bajita de estatura y lucir como toda una reina.
Nada tiene que ver por lo tanto, ni la estatura, ni la estética, ni la simetría, ni los tacones de la zapatilla, ni la escalera donde te subas para verte más alta... ¡Nada! eso es una cuestión sociocultural que sólo radica en tu mente, en tu cultura, en tu actitud y también en tu loca razón atormentada. ¡Sal de tu cautiverio!, conoce una nueva forma de ver la vida y un nuevo estilo de vivir, no importa dónde, ni cómo, ni con quién te encuentres, ¡Sal al campo de batalla! hazte oír, hazte valer, hazte respetar, pero sobre todo, aprende a amarte primero a tí misma, para que en consecuencia, los demás aprendan a respetarte y también a amarte, no por lo que eres, sino a pesar de lo que fuiste, pero que ya no eres, ¿me hago entender?
Si tienes algo que comentar al respecto, tus opiniones serán bienvenidas.
Con mi respeto y cariño siempre,
Doral.
jueves, 17 de marzo de 2011
¿Los apegos sentimentales duelen?
Nos volvemos unas verdaderas madonas, atrevidas y expertas en materia de afectos, no hay quien se atreva a competir con nosotras, porque anticipadamente se sabría un vencido.
Las mujeres somos expertas en refinar los detalles, las ternuras, los besos y los apapachos a nuestro ser amado, y hasta con copia al sindicato: El de las mujeres “cariñosas”, para que nadie diga que no dejamos constancia y que al amor lo vivimos sin testigos, y hasta con honor.
Algunas mujeres se desgastan emocionalmente pensando cómo verse mejor, cómo lucir mejor ante el hombre que les ha sacudido todo el tapete y se matan de hambre con tal de bajar un par de kilos previamente antes de su primer cita, aunque a la segunda o a la tercera, tengan que meterse primero que su compañero bajo las cobijas, para que éste, no les vea sus llantitas o rollitos. ¡Están tan enamoradas! Que no soportarían que sus parejas quisieran hacer el amor con la luz encendida… ¡Qué horror!, como si esto fuera el fin del mundo.
¿Por qué tantos miedos, tabúes y temores? ¿Será por vanidad u orgullo femenino? ¡A la mujer le da pavor la sola idea de desnudarse ante su ser amado cuando ella es gordita, o muy flaquita, teme decepcionarlo y perder al hombre de su vida por no poseer mucho atractivo visual!. Se aferra a su pudor y a su cobija con uñas y dientes antes de que el hombre la mire desnuda, como si ese hombre significara todo en su vida, o fuera para ella, una especie de ley de vida o muerte, o lo sintiera como su única tabla de salvación.
No hay más nada ni nadie en la vida que convenza a ese tipo de mujeres a deshacerse de tales pensamientos tan devastadores, tan angustiosos y tan preocupantes que pueden ser fácilmente evitables, si desapareciera el temor, el miedo y por supuesto el apego.
Pero… ¿Sabes mujer lo que significa el apego sentimental? Se parece mucho a la dependencia emocional, y ambos sentimientos van tomados de la mano como si uno sin el otro no pudiera existir o hiciera a la mujer extraviarse en el bosque de su vida, enajenarse o dejarse cegar voluntariamente por su propio amor, y hasta lo defiende excusándolo: “Es que yo lo quiero”, “Es que podría dejarme”, “Es que… ¿qué haría sin él?”, “Es que no soporto que me vea así”, “Es que lo adoro y quiero ser suya”, “Es que no puedo hacerlo enojar, tengo que complacerlo en todo”, etc. pero el dilema es que a la mujer: ¡Le da verguenza mostrarse físicamente ante él, tal cual ella es!
Y la verdad de las cosas, tenemos que reconocer que en ese estado tan lamentable, la mujer enamorada, cariñosa y apegada a su hombre (sea novio, esposo, amante, amigo o lo que sea), se deja arrastrar, se deja mandar, ordenar, manipular, utilizar, humillar, embarazar y descuida totalmente su individualidad, su dignidad, se le olvida cultivar el honor que se debe a ella misma como dama y mujer ¿Cómo pretende entonces ser respetada por su ser amado, si no posee la delicadeza ni siquiera de respetarse a ella misma primero?
A esas mujeres se les ha entumido la razón, no carburan, no piensan, no reflexionan, no asimilan, o de plano; ¡se les apagó totalmente el motor!, perdieron la vergüenza, la dignidad y perdieron el honor porque el tanque de reservas, también se les quedó vacío. Ahora viven de puros “puchones” o empujones, y a repelones caminan a rastras con la dignidad por los suelos, con la autoestima tocando fondo, con la tristeza a flor de piel y con la frustración comiéndoles las entrañas: “No sé qué hacer, no puedo dejarlo, me moriría sin él, lo amo demasiado, él es mi vida", "No me importa humillarme, ni rebajarme, con tal de no perderlo y por él haría lo que fuera… ¡Lo que sea! Incluso… lavarle sus pies y limpiarle sus zapatos”. ¡Se sienten morir, pero no hacen nada por soltar el látigo que las golpea!, lo besan como si se tratara de una reliquia ancestral y milenaria. O sea…
La mujer que vive en tales circunstancias está en manos del hombre, depende totalmente de todo, casi hasta para respirar, y allí se hace sólo lo que él dice porque para eso es el hombre ¿verdad? ¡Pues no señoras!… ¡Caray! ¿Qué se le puede sugerir a la mujer que piensa así, con los pies y no con la cabeza?, si nada ni nadie la hará entender, ¡Hasta que solita se golpee y lo entienda!
La dignidad humana tiene un precio que no todo mundo está dispuesto a pagar amigas queridas, ¿verdad?, pero si por amor vas a sufrir toda tu vida al lado de un hombre que no te sabe valorar, respetar ni amar, como tú lo mereces, ¡suéltalo!… ¡déjalo ir! No te aferres, porque al final de todo, tú y yo sabemos ahora, quién de los dos saldría perdiendo más. ¿De acuerdo?
Con mis respetos y cariño siempre,
Doral.
jueves, 3 de marzo de 2011
Mujeres enamoradas y abandonadas
En honor a la verdad, hemos de consignar aquí y ahora sin temor a equivocarnos, que la mujer en todo su esplendor, y bajo los efectos de dichas sensaciones tan agradables ¡Se clava en cuerpo, alma, sentimiento y razón!, y con más razón si el hombre de sus sueños es un guapo, un hombre apuesto, un adonis de ojos verdes, azules, o negros o morados o como sea, lo que menos importa es el color de sus ojos, ¿Pero la mirada?, ¡Ay, Dios mío; esas miradas que matan!... ¡Qué hermosa mirada viril la que poseen algunos señores que ni ellos mismos se percatan de todo lo que generan en el vientre de la mujer enamorada!... ¡Maripositas revoloteando con gran furor!
Obviamente que algunas mujeres en tales circunstancias, muestras tendencias hacia el enamoramiento inmediato, sin meterle mente al asunto siquiera, ¡ella siente y punto!, se deja llevar por sus pensamientos, por sus sentimientos, por sus impulsos, por sus ilusiones, por sus idealismos y caray… La adrenalina corriéndole por sus venas al mil por hora, ya que, después de todo ¿Qué mujer no está dispuesta a hacerle caso a lo que le dicta su corazón? ¡Por supuesto que le hace caso, y así ella cura sus tempestades y sus obstáculos!
El este marco, lo más fácil es que la mujer ceda por amor, o por enamoramiento, sin importar las circunstancias que rodean a su relación con el hombre de sus sueños, sea que se trate de un hombre lejano, un hombre casado, viudo, divorciado, separado, arrejuntado (¿o cómo se dice?), un hombre viviendo en unión libre, un hombre prohibido, un hombre mayor, o menor de edad, o simplemente, cualquier hombre del mundo sin características especiales, total que al amor, no se le conoce por un rostro humano ¿cierto?
Sin embargo, cuando los vacíos emocionales que la mujer solitaria padece, son más grandes y profundos que su propia “osadía” de permitirse amar, o darse el lujo de sentir amor sin ataduras psicológicas de ninguna especie, la mujer se siente a la deriva de las circunstancias, suspendida entre el cielo y el infierno. Espera que llegue su día a día para ponerse hermosa y salir al mundo a esperar que se realice su gran ilusión, se siente desamparada y abandonada a su suerte de cierta manera y con justa razón, termina abrazada a su ilusión.
Entonces, es noble reconocer, que este tipo de energías a las que nos referimos, son la fuente de luz (el tanque de reservas), que toda mujer posee en su interior, y que es la misma mujer, quien debe aprender a manejar sus emociones a través de la observación directa de lo que siente y le pide su cuerpo a gritos, con el objeto no sólo de “dejarse llevar por lo que siente”, o “sentirse como una veleta” a la deriva de las circunstancias o lo que es peor, sentirse suspendida entre el cielo y el infierno que por supuesto la limitarán para tomar las decisiones más correctas para su vida, sino para trascenderse a sí misma, saber que posee en su interior un arsenal de armas y herramientas para construir lazos afectivos y emocionales nutrientes y para largo plazo, y de paso defenderse de cualquier mal sentimiento o pensamiento que pudiera alterar su armonía íntima, personal, espiritual, o desviar su estilo de vivir. Eso es todo.
Con mis respetos y cariño siempre,
Doral.
jueves, 24 de febrero de 2011
Tener a la pareja perfecta ¿es todo un engaño?
Amiga querida, creer que encontrarás a la persona perfecta puede causarte problemas; esa exigencia significa que tienes baja tu autoestima. Nadie es perfecto, lo primero que debes aceptar es que las personas no son como tú piensas.
Estás enamorada y encontraste a ese ser que te complementa, que te llena, que tiene todo lo que siempre deseaste, lo consideras como tu pareja perfecta. Sin embargo la perfección ansiada no existe. Todos cometemos errores, pero te niegas a verlos, idealizas al evitar ver el lado negativo y exacerbar el positivo.
"Tu mente tiene la creencia de que esa persona tiene los atributos que tú le depositaste, aunque no los tenga o exacerbas lo que sí tiene" explicó la psicoanalista Vanessa Bosch. Para quienes viven esta situación o acción inconsciente parte del enamoramiento, deben saber que es una primera etapa que dura de seis a 12 meses, cuyo proceso es normal e incluso necesario para enamorarse.
El drama: Pero los problemas empiezan cundo esta idealización es muy acentuada y permanente que impide conocer realmente a la pareja y establecer una relación que reconozca los errores y se decida estar con ella de forma consciente y por tanto surja el amor.
Buscar a la pareja ideal, tiene sus origen en patrones culturales, familiares, e incluso biológicos. Las consecuencias negativas de esta cerrazón aumentan en la medida de que si no se tiene la capacidad de reconocer los errores de la pareja, se corre el riesgo de asumirlos como propios e incluso rebajarse a sí mismo.
Tips para que no trates de idealizar de más a la pareja de tus sueños:
1.- Atrévete a preguntarle cuál es el grado de idealización que tiene.
2.- Si idealizas, piensa por qué lo haces, si lo mereces o no.
3.- Ten muy en claro que nadie es perfecto y por ende no pienses que tu pareja es perfecta.
4.- Date la oportunidad de poder aceptar a alguien que tenga defectos y cualidades.
5.- Revierte los pensamientos, cambia la manera de percibir, autovalórate y no dependas de lo que la pareja diga.
6.- Fíjate si tus pensamientos son originados por tí, o patrones externos.
7.- Entiende que las relaciones son (o deberían ser) recíprocas.
Puntos para darte cuenta de que estás idealizando:
1.- Alerta Roja: Hay personas que pueden llevar a los límites la idealización, incluso se puede ver que en todas sus relaciones enaltece al otro y tiende a inflarse su ego.
2.- El punto medio: Una parte de la idealización es bastante sana y necesaria para enamorarse. Cuando se reconoce que la pareja no es perfecta pero decides seguir.
3.- Importante: El riesgo de idealizar de más es que corres el riesgo de cegarte e impedir experimentar relaciones más reales.
4.- Ayuda: Si identificas uno de estos puntos anteriores, una opción es tomar terapia para entender por qué llegaste al grado de dependencia que te hace sufrir.
Fuente:
VANESSA FELIX/AGENCIAS
E-mail: vanessa.félix@debate.com.mx
miércoles, 16 de febrero de 2011
¿Es Amor u Obsesión?
A veces elegimos una pareja que nos lastima y cancela toda posibilidad de vivir en armonía con nuestro ser y nuestros deseos. Hay relaciones sin salida, que sin embargo sientes la necesidad de seguir en ellas: “Mátame, pero no me dejes”
Pero se han puesto a pensar amigas queridas ¿De qué manera atraemos relaciones destructivas a nuestra vida?
Cuando descubres que tu relación de pareja está llena de malos tratos, celos y demás conductas destructivas, es un buen momento para meditar acerca de cuáles son tus pensamientos acerca del amor, dado que por medio de los pensamientos es como atraemos a las personas a nuestra vida, muy ligado todo esto a la autoestima, ya que quien se quiere, se sentirá digno de una relación real de amor y quien no se ama aceptar cualquier tipo de relación que medio parezca relación de amor, aún cuando esto implique dañar su dignidad.
La baja autoestima es amiga inseparable de la obsesión ¿Lo sabías?, y con una baja autoestima es posible generar relaciones tóxicas, o una adicción a las relaciones destructivas. Hablar de adicción implica perder valores… muchos valores, ya que aún siendo una relación dolorosa las personas prefieren continuar así. Cada vez se sienten peor e igual siguen en la misma relación que por supuesto pasa esta, a ser una obsesión.
La mente es tan poderosa, que puede enamorarte… o enfermarte. Todo está en los pensamientos. Es bonito ilusionarse por alguien y pensar que es nuestra persona ideal. Pero pasar de la simple emoción a la obsesión ya no es sano. Es obsesión. En nuestra soledad necesitamos a alguien que nos ayude a olvidar momentáneamente, y cuando no tenemos a alguien con quien pelear, ni discutir, nos sentimos vacíos, y pensamos “es que sí lo amo”, pero en realidad de verdad, eso sólo es una necesidad egoísta de hacer sufrir a otra persona y que ésta nos haga sufrir, para no sentirnos tan solos.
¿Pero qué decir de los sueños de amor?, también la imaginación ejerce mucha influencia en la obsesión. Es más fácil soñar en que una persona tiene las características del hombre o mujer ideal, y verlo de lejos, que enfrentarnos a una relación real y que seamos rechazados. Hay que arriesgarse, en este universo de hombres y mujeres con diversas formas de pensar, con toda seguridad hay alguien que es para nosotros. Sólo hay que tener fe y experimentar lo suficiente.
Entonces, ¿en qué quedamos?, obsérvate: ¿Amor vs Obsesión?.
El amor se basa en la comprensión y respeto mutuo, que te permite ver con claridad sus defectos y sin embargo así aceptas y amas a la persona que te atrae. La obsesión se debe a la baja autoestima “Si me deja, no voy a encontrar a otra persona” ¿cierto?
En conclusión, observa: Toda relación de pareja sana, contando con sus altas y bajas, debe de proveer oportunidades de crecimiento para sus integrantes, una relación de crecimiento no crea dependencia emocional, genera un sentimiento de valía y de apoyo, pero nunca miedo.
Bueno, aquí te hemos dejado una buena dosis de material para reflexionar en tu relación actual ¿Es amor realmente, o es obsesión? Si descubres que es obsesión, atiéndete, acude con tu psicólogo y trabajen para el mejoramiento de tu autoestima, toda persona merece una auténtica relación de amor, donde ambos pueden crecer, amarse y sentirse amados. ¿De acuerdo?
Fuente:
Psic. Daniel Castro Córdova
Instituto de Psicoterapia
Citas: Culiacán, Sinaloa, tel. 7-61-80-41
Los Mochis, 1-79-10-54
viernes, 2 de abril de 2010
¡El dolor de una mujer!
¡El dolor de una mujer!
No cabe duda de que cuando se es madre; el corazón intuye a la distancia el peligro que corre el hijo de su carne y de su sangre; tal como sucedió en el corazón de la Virgen María, aquella noche que arrestaron a su hijo amado: ¿Por qué esta noche me parece distinta? -pensó María, sobresaltada pensando en ese momento en Jesús-
Mientras tanto, en ese momento Jesús se encontraba orando en el huerto de los olivos donde fue visitado por un espíritu del mal, incitándolo a la duda, al temor, al miedo, acechando su templanza para debilitar su fe, sin embargo, el hijo del hombre demostró su poder, trascendiendo toda tentación y elevando su más profunda oración al Padre: "En tí confío, en tí me refugio Padre, tú puedes hacer todo y si es posible, aparta de mí, este trago amargo"
Esa misma noche Jesús de Nazareth fue arrestado, fue vendido por 30 monedas y un beso de Judas. Fué trasladado ante los sacerdotes de aquella época, quienes lo inquirieron duramente, para posteriormente llevarlo ante el gobernador romano, acusándolo de perturbador, de blasfemo, de falso profeta y de que tenía pacto con el mal por curar enfermos, resucitar muertos y salvar a rameras... odiándolo porque se decía ser el Mesías, envidiándolo por enseñar a los más sabios del templo, sentenciándolo a muerte por ser el Rey de los Judios e hijo del Dios vivo.
Evidentemente el fanatismo religioso, la política, el César (Herodes y sus tributos) y la muchedumbre, fueron factores sociales incompatibles de ese tiempo, que en nada favorecieron a Jesús, a pesar de que sí hubo algunos... muy pocos que no le encontraron culpable, como Poncio Pilatos que prefirió lavarse las manos y entregar a Jesús a la Plebe.
María su madre de Jesús, presintiendo que la profesía anunciada estaba a punto de entrar en su etapa más dolorosa: La Pasión y muerte del niño que nació de su vientre para ser El Salvador del Mundo, corrió hacia su encuentro, acudió hacia donde tenían detenido a Jesús, y allí con su respiración suspendida, con su alma en un hilo, pero con su fe inquebrantable bien puesta en el Todopodoroso presenció todo, no sabía exactamente la magnitud del dolor que tenía que atravezar su propio hijo para cumplir con la misión encomendada por Jehová, pero sí estaba segura de que estaría junto a su hijo sucediera lo que sucediera, hasta el final.
Jesús fue castigado severa e injustamente, lo azotaron, lo escupieron, lo burlaron, lo patearon, lo golpearon brutalmente, para posteriormente ser crucificado. Rumbo al calvario y con su cruz a cuestas, lo seguían azotando frente a los ojos de la multitud enardecida, algunos de júbilo, otros de dolor, entre los que se encontraba su madre con el corazón destrozado al ver al hijo bañado en su sangre inocente y sacrificado sádicamente sin piedad. "Padre, Perdónalos porque no saben lo que hacen"
Allí frente al cuerpo de su amado hijo, María con el alma destrozada en mil pedazos, como el cuerpo de Jesús, abrazó a María Magdalena, sabiendo que los designios divinos habían sido cumplidos y que todo había terminado: "Padre... En tus manos encomiendo mi Espíritu". (las últimas palabras de un hombre que nació para entregar su sangre bendita, por el perdón de los pecados de la humanidad entera)
"Hijo mío"... "Carne de mi carne", "Corazón de mi corazón"... ¡Bendito Seas por siempre!
Rey de otro mundo tenías que ser, Padre Celestial, Rey del Amor, Rey del Perdón y Rey del dolor encarnado en la vida y en la muerte Señor, que has derramado hasta tu última gota de sangre por el perdón de los pecados. Que voluntariamente sacrificaste tu vida para salvar la nuestra. Que por el Poder del Padre, resucitaste al tercer día de entre los muertos, vives y reinas aquí y ahora, por los siglos de los siglos, quédate con nosotros. Amén.
Sábado de Gloria... ¡Ha resucitado el Señor! para asombro hasta de sus mismos discípulos, pero ellos saben que Jesús, sí llegó para quedarse con nosotros hasta el último aliento, hasta el último día de la humanidad. Su labor y misión voluntaria siguen siendo mantener viva su iglesia, y único camino hacia la verdad y la vida, a través del perdón y un nuevo códice: El del amor eterno e incondicional en nuestro corazón humano.
¡Jesús; confío siempre en ti!
Doral.









