jueves, 22 de abril de 2010

¿Mujeres bigotonas?, ¡No, Gracias!


¿Mujeres bigotonas?, ¡No, Gracias!

Por allí en el basto mundo de la farándula, a un italianito famoso que no voy a decir su nombre porque ni publicidad gratuita merece, allá en su país se le ocurrió externar que en México era imposible encontrar mujeres bellas porque todas eran bigotonas... ¡Vaya con este señorcito despistado!, creo que cuando estuvo en el pais azteca, a lo mejor a quien besó fue a un hombre y ni cuenta se dió, entonces con eso de las confusiones, se le enrredaron todititos los cables y tuvo que pagar su precio por el comentario de tan pésimo gusto, del cual hasta tuvo que disculparse más tarde a través de todos los medios de comunicación.

Se piensa que tampoco había ninguna necesidad de ridiculizar a nadie en todo caso, pues nadie está exento de nacer con algunos cuantos vellitos de más en su piel, sin importar la raza, credo o nacionalidad, ni cuánto dinero trae en su cartera, ¿pero porqué la mujer es la que siempre debe ser satanizada?, veamos ésto detenidamente.

Es verdad y muy conocido que durante los años de pubertad y adolescencia, e incluso alrededor de los 18-20 años, es probable que algunas chicas detecten vello oscuro en su barbilla o encima del labio superior o en otras áreas de su rostro, como por ejemplo entre las dos cejas o hasta en las orejas, pero en algunos casos ésto no es para preocuparse demasiado, pues el organismo sufre muchos cambios metabólicos durante su desarrollo físico.

Sin embargo después de todo, creo que este problema no es como para tirarse a llorar desconsoladamente, afortunadamente la ciencia de la salud está siendo muy oportuna y generosa con algunas investigaciones que se están efectuando en materia de dermatología cosmetología y belleza, otorgando a la mujer principalmente algunas opciones válidas de donde echar mano si no está conforme con lo que la madre natura le dio y entre estas opciones aparecen los colorantes y decolorantes para el vello facial y el cabello normal, que se puede conseguir con suma facilidad y muy cómodamente en cualquier farmacia

Las especialistas en cultura de belleza y las cosmetólogas específicamente, recomiendan algunos tips como: cremas de depilar para eliminar la vellosidad, no sin antes sugerir a las interesadas en tener cuidados al aplicarlas ya que si nunca lo has hecho, tu piel puede reaccionar de manera inesperada, con posibles irritaciones, comezones y ampollas, así que lo más recomendable es hacerte primero una prueba tal como lo haces con los colorantes de tu pelo y así no correrás ningún riesgo.

En los salones de belleza y estéticas, se estila el uso de la cera depilatoria, misma que retarda la salida del vello y adelgaza la textura del mismo, pero lo que si no es recomendable es el uso de los ratrillos o máquinas de rasurar que usan los señores, ya que si por comodidad te gusta usarla, te habrás dado cuenta de que el vello sale más grueso y más oscuro... ¡qué horror!, allí si hay que tener muchísimo cuidado, la piel femenina es muy delicada y transparente, se vería super fea la superficie rasurada como si fuera la de un hombre.

En algunos otros lugares más sofisticados en materia de belleza, acostumbran usar la famosa depilación con rayo láser. Los profesionales saben lo que hacen y conocen lo delicado que es este procedimiento, pero hay que ejercer la prudencia y nunca acudir a una clínica inexperta, por más decente que parezca por fuera, primero vamos informándonos ¿de acuerdo?

Si persisten las molestias, no te enfades mujer, ni te preocupes, acude a tu médico, pero nunca pierdas la serenidad, ni la paciencia y mucho menos te pongas a jugar al sansón con las patadas, mira que si a alguien no le gusta tu bellísimo rostro de mujer valiente, pues que se vaya mucho a purgar y así dejará de indigestarse por lo que ni siquiera ha comido y punto.

Con mis respetos y cariño siempre.
Doral.

miércoles, 21 de abril de 2010

¿Porqué envejece la gente?



¿Porqué envejece la gente?

El tiempo es relativo dicen y que no puede concebirse como algo que realmente existe, sin embargo hay algo que deja claras las huellas de su paso por la vida. El tiempo pasa y pasan los años, las estaciones, los eventos, las cosas... ¡Y hasta las personas!. Envejecer para el ser humano es algo tan natural como el reloj que no se detiene ante la implacable presencia del movimiento terrenal llamado: Rotación y traslación del planeta, recibiendo las influencias de nuestros vecinos del cosmos infinito.

La atmósfera enrarecida, va llenándose de radiaciones que se cuelan por la ruptura de los filtros o capa de ozono que saturan el oxígeno de partículas cósmicas que descomponen la química, de nuestros elementos naturales, contaminando este "paraiso" nuestro ya de por sí, herido de muerte, ya que lo que no se contamina por el aire, lo contamina el hombre con sus malos hábitos desmedidos.

Todo ésto aunado a la falta de conciencia y descuido de todos nosotros los seres humanos, se va transmutando denso, el aire que todos respiramos y la verdad es que la pésima calidad ambiental que respiramos no le hace nada bien a nuestra piel para mantenerla fresca y losana a través del paso del tiempo, esa es la realidad aplastante que todos quisiéramos detener, especialmente la mujer.

El cerebro humano es muy sabio pero tiene sus exigencias, requiere de materia prima adecuada para poder sobrevivir. La ciencia aún no se explica porqué el hombre de nuestro mundo envejece y en algunos laboratorios se experimenta con las cuestiones del ADN, por allí han sacado algunas hipótesis que aún no son comprobadas, pero que sin embargo nos invita a reflexionar el porqué ese componente genético se daña con el paso del tiempo, afectando inclemente a las células y las neuronas a tal punto de que empiezan a envejecer.

A todo mundo por supuesto le interesa retrazar los estragos que deja el paso del tiempo, le preocupan sus arrugas, sus canas, su flacidez, su achaques por la edad, y qué ironía tener que decirlo así, pero la gran mayoría de seres humanos empiezan a cuidarse ya a fin de estación, cuando el tiempo les ha pasado la factura, pero yo me pregunto: ¿Por qué esperar a ser mayores para empezar a cuidar nuestra salud física y mental?

En algunos casos esos cuidados intensivos llegan tarde, cuando podría ser evitable, pero en realidad de verdad, nunca es o podría ser demasiado tarde cuando se quiere uno cuidar y creo que todos podemos hacer algo al respecto aquí y ahora, principalmente nosotras las mujeres que tenemos a nuestro cargo la selección de alimentos de toda la familia, la formación de hábitos es muy importante para nuestros hijos; cultivarles el hábito por la limpieza, el orden, las buenas maneras, el ejercicio físico por supuesto y ayudarles a consumir los manjares que alimentan sus neuronas.

Algunos alimentos básicos para nutrir las neuronas son por ejemplo el aguacate (Palta), que contiene vitamina D, potasio, calcio, fósforo y magnesio. Evita la formación de colesterol y previene la arterioesclerosis. Mantiene en buen estado el sistema nervioso e impide la fragilidad de los huesos y de los dientes.

Consumo diario de aceite de oliva, su elevada cantidad de polifenoles (que es un antioxidante nutural, ayuda y previene enfermedades degenerativas como el alhzeimer, y actúa contra el envejecimiento.

Adictarse a comer pescado y mariscos frescos es genial. El pescado es rico en proteinas y minerales esenciales, en especial, ácidos grasos insaturados, omega 3 y minerales como el yodo, cinc, fósforo y selenio. Tales elementos combaten los efectos nocivos del colesterol. El camarón presenta un nivel muy bajo en grasas y calorías, comparado con otras carnes como de res, vacuno, pollo y cerdo. Entre sus componentes del camarón encontramos carotenos, beta carotenos, omega 3 pre-vitamina A y antioxidantes.

Finalmente no hay que divorciarnos de las frutas y las verduras que son muy generosas con nuestra salud. Y si de vegetables se trata, nada tan poderoso como la lechuga que es rica en antioxidantes como tambien de vitamina A,C.E. B1, B2, B3, B9 y K; minerales, fósforo, hierro, calcio, potasio y aminoácidos. Las hojas exteriores más verdes son las que tienen mayor contenido en vitamina C y hierro.

Y por si todo esto les pareciera poco amigas queridas, tenemos a nuestro favor otro elemento maravilloso para limpiarnos de toda impureza organical, me refiero al agua natural. No olvidemos que para una buena digestión, nada mejor que el agua fresca y pura que aún brota de los manantiales de la tierra por gracia de Dios. ¿Queremos mayor bendición?

Con mis respetos y cariño siempre,
Doral.

martes, 20 de abril de 2010

¡La esencia de ser Mujer!



¡La esencia de ser Mujer!


Es increíble que tan apasionadas como somos las mujeres por vestirnos a diario con el aroma más delicado, femenino y exótico como el emanado por nuestra propia piel, encima tengamos que ser tan inconformes y egoistas con nuestra naturaleza que nos ofrece en abundancia las mieles, el elixir generoso y delicioso de un olor tan peculiar que se caracteriza como la quinta esencia de la madre natura: ¡La esencia de ser mujer!

Alguien dijo por allí alguna vez (no recuerdo quién), que de todos los perfumes del mundo, había uno que en especial era inconfundible, sutil, dulce, tierno y que además no tenía competencia por no poderse comparar a nada ni a nadie, ya que en sí; era una aroma: "Extraordinaria, original, única y profundamente exquisita"... ¡El aroma esencial de la mujer!

Y qué curioso parece todo ésto, pero al decir: Aroma o esencia de mujer, se nos viene a la mente esas lociones de marcas caras que se usan para todo estilo y para toda ocasión, dependiendo de la persona y del presupuesto, por ejemplo: La versión de Carolina Herrera, un Ralp Lauren, o cualquiera de la gama de Givenchy, los secretos de la Paris Hilton en sus Heiress, Satin Rouge, Deseo, My Glow, Still de Jenifer López, Obsesión, Poison, Diamonds (diamantes) de Elizabeth Taylor, Halston, Dune, Coco Channel, etc., aunque si de escoger se tratara, varias mujeres optaríamos por el Touch of pink de Lacoste que huele delicioso, no es ácido y es un aroma dulce, huele a limpio y no empalaga, snif, snif, snif... ya se me terminó, (jajaja broma)

Pero hay quienes prefieren usar aceites perfumados para su piel, como por ejemplo: las esencias de sándalo, duraznos frescos, almendras dulces, cacaos, flores de peral, vainilla y hasta aceititos con aroma a bebé que son un encanto para usarse de preferencia por la noche después de la ducha, son altamente relajantes.

Ah; pero no vamos a dejar pasar por alto otra característica aromática que es la preferida de todos los señores, y que se constituye en toda una tradición milenaria, me refiero enfáticamente al aroma de las feromonas que son sustancias químicas que segrega el organismo femenino y que actúan como agentes sexuales, o mejor dicho señales que atraen al varón, al macho. Pero se conoce que tambien el organismo masculino produce muchas feromonas o esencia masculina que los hace irrestibles ante las mujeres y tambien son señales químicas de disponibilidad viril.

Cabe señalar a este respecto, que el olfato de los animales está extraordinariamente desarrollado en este sentido y que los machos pueden oler a distancia a una hembra madura o en etapa reproductiva que segrega este tipo de señales con sutil encanto para el sexo opuesto. Este sentido no está tan desarrollado en los seres humanos, pero sí hay excepciones y está claramente demostrado que algunos señores son muy perceptivos y tiene muy refinado su sentido del olfato, pueden detectar el olor a feromonas de la mujer a cierta distancia inimaginable.

Sin embargo y en honor a la verdad, hay otro aroma más elevado, más refinado, más costoso, más sutil que no se encuentra a ningún precio en ninguna perfumería del mundo, y esta es; el aroma de una sonrisa, el atractivo visual de una figura ágil y graciosa, unas manos serviles, un corazón de oro y en el pecho un par de fragantes rosas, en su vientre el misterio más profundo y en su vida, la fortuna y el privilegio de haber encarnando la esencia de ser mujer. Eso es todo.

Con mis respetos y cariño siempre,
Doral.

lunes, 19 de abril de 2010

Amores perdidos.


Amores perdidos


Fracasar es necesario: el que tropieza y no cae avanza dos pasos. No importa un revés en el amor, lo triste es no vivirlo. Pero hay algo aún peor: dejar escapar al amor de tu vida por orgullo o cobardía.

Personas especiales, que merezcan la pena, te enriquezcan, te enseñen, a quienes puedas respetar y admirar, hay pocas. Las que te hacen vibrar y saben sacar lo mejor de ti se cuentan con los dedos de la mano. La coincidencia -usualmente por la intervención del azar- de dos trayectorias vitales llamadas a enamorarse, dificulta aún más las cosas. Ocurre más a menudo de lo recomendable, el miedo a lo desconocido, al siguiente paso, la cabezonería o la soberbia matan historias únicas que comienzas a valorar una vez perdidas.

De nada sirven la prudencia, el sentido común o la sensatez contra la fuerza del corazón. Si te has distanciado del amor de tu vida y eres consciente de ello tienes dos opciones: actuar ahora o arrepentirte para siempre. Y sólo entonces, cuando esa persona inolvidable se ha alejado de ti, es cuando darías lo que fuese para saber cómo le va, ayudarle si te necesita, reír juntos si todo va bien o disfrutar de una conversación intrascendente en mutua compañía. Pero ya no está a tu lado y es cuando comienza un machaque insistente con preguntas del tipo: ¿Dónde estará? ¿Qué proyectos tiene ahora? ¿Sigue siendo un encanto? ¿Hay alguien en su vida? ¿Es feliz? ¿Se acordará de mí alguna vez? ¡Ese no es el espíritu, eso es un sin vivir!

Si mañana esas personas que nos hicieron felices se marchan de este mundo, es obligatorio tener el convencimiento de que disfrutamos con ellas cada segundo, todo lo que nos fue posible, que nos entregamos sin reservas, que no nos quedamos con las ganas de hacer. De nada sirven la prudencia, el sentido común o la sensatez contra la fuerza del corazón. Si te has distanciado del amor de tu vida y eres consciente de ello tienes dos opciones: actuar ahora o arrepentirte para siempre. Es decir, ser valiente o enterrar la cabeza bajo tierra como los avestruces.

Lucha por recuperar lo excepcional. Provoca un reencuentro inesperado que deje boquiabierta a esa persona imborrable y suelta a bocajarro, sin preámbulos:

No he dejado de pensar en ti ni un sólo día desde que te fuiste. Echo de menos tu sonrisa, tus ojos, tu barbilla, tu cicatriz, tus abrazos, tus manos, tu pelo, tus miradas, tu humor, tu ironía, tus lunares, tus puyazos, tu voz, tus llamadas a cualquier hora, tus confidencias, tu ingenio, tu ombligo, tus consejos, tu energía, tu pasión, tu olor, tu sabor, tus caricias, tus besos, tu piel, tu cuerpo… Tengo tantos recuerdos tuyos, todos fascinantes, que podría escribir un libro, aunque no sabría qué final ponerle: quizá tú puedas ayudarme para no dejar esta historia inacabada… Me duele tu ausencia. Sólo quería que lo supieras. Y también que me enamoré de ti. Cuando te alejaste de mi lado, fui consciente de todo el amor que siento por ti. De cuánto te quiero.

Cada cual es dueño de su propio destino. Sólo se vive una vez. En tus manos está ser feliz.

Autora: "Carmela Díaz"
http://www.mujeresycia.com

domingo, 18 de abril de 2010

¿Sigues siendo una niña, o ya eres una mujer?


¿Sigues siendo una niña, o ya eres una mujer?


Acostumbradas como estamos todas las mujeres a estar siempre apegadas a las cosas del hogar y a los ejemplos de la madre, siempre imitaremos el patrón de casa. Si tuvimos una madre comprensiva y amorosa, se reflejará en nuestras actitudes de ternura y cariño hacia quienes nos rodean. Una madre protectora, nos enseñó con su ejemplo a ser preocupadas por defender y cuidar de los demás. Aprendimos por imitación, y practicamos jugando con nuestras muñecas, a ser madre e hija, o con nuestras amiguitas a la comidita, o a ser mamás de nuestros hermanos y acercar todo lo necesario para nuestro mundo de juguete.

Pero llegó el día en que aquella casita de juguete, se transformó en un hogar de verdad. Empezamos a enfrentar otras circunstancias de vida, un esposo, novio, amante o amigo a nuestro cuidado, un hogar, “Ay… un hogar” que requiere de tantas atenciones y cuidados intensivos, constantes y repetidos, sin excusas ni pretextos, una atención personificada a hijos que llegaron al mundo y que esperan que les demos siempre lo mejor.

Es verdad que hay mujeres que cuentan con el apoyo de su compañero de vida para sacar adelante todos éstos menesteres del diario vivir, pero no todas tenemos esa suerte. Siempre en la pareja uno es más maduro y responsable que el otro y también más protector.

Una chica joven por ejemplo, que llega al matrimonio llena de ilusiones color de rosa y vestidas de tul, esperanzada en el futuro tan soñado y esperado y de pronto tiene que enfrentarse a su negra realidad: La irresponsabilidad de un marido inmaduro, exigente, descuidado, cómodo, holgazán y hasta borracho que no aporta todos los gastos para la casa, ni se preocupa de los hijos para nada, más bien, se convierte en un hijo más que atender, el más grosero y malcriado, que no sabe ni siquiera lo que quiere.

La mujer se descubre de pronto inmersa en un baúl de problemas que resolver y con el desánimo y autoestima por los suelos. Empiezan las lágrimas, los sufrimientos y los lamentos:

¿Para ésto me casé?
¿Merezco yo ésto?
¡Es un desobligado, no le importo!
¡Ya no me ama!

Y la primer puerta de escape es salir corriendo a donde su mamá para refugiarse en sus brazos y llorando a mares, repite esa cancioncita de Joaquín Sabina “Setenta veces siete lo intenté, si me largo para siempre es porque no puedo más, no tengo nada que perder, sólo el miedo a la soledad“. Y los pobres hijos, ahí atrás de ella.
Resultado: La mayoría de las veces es la familia quien tiene que cargar con el paquete de “su niña”.

Esta tragedia la vemos a diario amigas, es muy común ver hogares desintegrados por falta de formación e información, por la falta de educación, respeto, falta de comunicación, irresponsabilidad e incompatibilidad de caracteres, la falta de madurez de parte de ella o de él, es el principal resorte del conflicto.

Tenemos primero que dejar de ser “La niña consentida de mamá”, para asumir seriamente el papel o rol que nos fue asignado como “MUJER”. Tenemos que dejar muy claro en el noviazgo, que somos lo suficientemente maduras como para enfrentar cualquier responsabilidad, antes de llegar al matrimonio, para evitar que ésto suceda.

No es posible establecer formalmente hogares bajo ninguna excusa ni pretexto sin antes habernos preparado para ello. Saber que llegar a ser una verdadera mujer, no es sólo cuestión de haber aprendido a ponerse bonita, arreglarse para su compañero, sino haber pasado por una serie de conocimientos elementales pre-matrimoniales.

Ser una verdadera mujer, implica estar preparada para contraer matrimonio, implica conocer algo más: Sobre los deberes y cuidados de una casa, cocinar, lavar, planchar, un cursito de primeros auxilios, un poco de decoración, economía, artesanías, costura, y lo más importante, aparte desde luego, es haber terminado previamente alguna preparación académica para tener la manera de enfrentarnos a la vida en caso de que el hombre que hemos elegido como compañero de nuestra vida llegue a faltarnos.

Saber entender que la responsabilidad no sólo consiste única y exclusivamente en llevar bien guardado en el fondo de la maleta el teléfono de mamá, sino en el corazón, todos los ejemplos recibidos en el hogar materno, toda la fuerza, la entereza y el coraje de atreverse a forjar junto a su elegido, el destino tan anhelado por los dos.

Sólo así, y hasta ese entonces, se habrá dejado de ser niña, para convertirse en mujer y no una imitación, sino una ¡Verdadera gran mujer, Digna, Honesta, Capaz, Inteligente, Fuerte, Guerrera, Amazona, y una mujer muy bella!

¿Y ustedes amigas qué opinan?
¿Se dieron cuenta, en qué momento de sus vidas dejaron de ser niñas, para convertirse en Mujeres maduras y preparadas para enfrentar a la vida?

Con mis respetos y cariño siempre,
Doral

viernes, 16 de abril de 2010

¡El Imperio de las Mujeres Valientes!


¡El imperio de las mujeres valientes!

Estamos viviendo aquí y ahora, tiempos de desesperanza, de crisis económica global, de carestía, de alza constante al costo de la vida, de explosión demográfica, de crisis de valores, de enfermedades, de desabasto de muchas cosas, de contaminación y guerras bacteriológicas como la actual epidemia mundial de “Influenza Humana”, que está azotando fuertemente a muchos países del planeta tierra, causando estragos físicos y psicológicos en sus moradores.

También debemos agregar a todo esto; las grandes pruebas emocionales a que la mujer en general está sometida a lo largo de su vida para templar su carácter (no conozco otro camino ni otro método hasta ahora).

Desde nuestro nacimiento, la mayoría de las mujeres al parecer, estamos marcadas o etiquetadas por el hombre o por la misma sociedad (hay excepciones), con el número dos, o sea… de segundo lugar o segunda mano, porque tan pronto se enteran del sexo de la bebé con ultrasonidos, o da a luz una madre y el médico o las enfermeras anuncian: “Fue una niña” no deja de pasar por alto en el rostro del papá, un gesto de desilusión: “Lástima que no fue un machito”.

¿Pero qué tienen de especial los “machitos” al nacer, que no aporte la misma alegría que aporta a los padres que esperan con fe, con amor y esperanza a sus hijas mujeres? Si no fuera por una mujer (que es la madre), no hubiera hombres en el mundo, yo no entiendo porqué se desilusionan tanto si casi inmediatamente al tomar en brazos a la bebita hermosa como una rosa, tierna y olorosa, el papá, el abuelo y los hermanos ya están cayendo rendidos ante sus pies.

No cabe duda pues que nacer en este mundo de sueños y quimeras, es llegar al imperio de las mujeres valientes, aquellas que desde su niñez, son preparadas para ser protectoras, trabajadoras, honestas, dispuestas, emprendedoras, amorosas, fieles y entregadas.

Veamos: Cuando alguien tiene hambre en casa ¿quién cocina? la madre, la hermana, la prima, la abuela, o quien sea mujer en casa. A los hombres pocas veces se les da por meterse a la cocina y mucho menos pasarse horas enteras preparando recetas complejas que requieren sumo cuidado para cocinarlas. Cuando uno de nuestros “hombrecitos” de casa se enferma ¿quién lo cuida? ¡La mujer de casa! Cuando tocan la puerta, ¿Quién corre a abrir primero? ¡La mujer de casa! ¿Quién lava y plancha? ¡La mujer de la casa! ¿Quién barre y trapea? ¡Las mujeres de casa! ¿Quién se preocupa por surtir la despensa? ¡Pues la mujer de la casa! ¿Y quién pare a los hijos y los forja y los lleva a la escuela? ¡Pues toda la mujer de casa!, o sea… Digo… son muchos los roles para la mujer valiente que reclama su imperio aunque sea con un gesto de atención ¿verdad? (ya no digo por agradecimiento al menos) ¿Y qué decir cuando a la mujer inteligente todavía le sobran fuerzas para prepararse académicamente y destacar en el mundo de los negocios?

Entonces amigas ¿Cómo se atreve el mundo a decirnos que somos el sexo débil? El género que pertenece a un segundo lugar, si siempre estamos en primera fila, de todo, por todos y para todo, ¿eh? ¿Por qué el hombre se siente con toda la hegemonía (supremacía) del mundo? ¿Con qué derecho usurpan el imperio que le corresponde a la mujer por ser de carácter tan valiente, tan bravía, tan digna y a la vez tan entera y encima bella? (con toda la modestia aparte)

Amiga ¿te has sentido desplazada alguna vez en tus derechos a la vida? Compártenos tu historia mujercita valiente, ¡Este es tu momento!

Con mis respetos y cariño siempre,
Doral.

jueves, 15 de abril de 2010

¿Existen mujeres machistas?


¿Existen mujeres machistas?

Este tema suele ser “crudo”, pero real, en el sentido de que la mujer en su mayoría de los casos, se queja del machismo desmedido o del poderío de su pareja y que no le resulta nada fácil entender ni reconocer los motivos y causas originarias para que este fenómeno de tipo social (el machismo), esté tan de moda en todos, o casi todos los estratos sociales del mundo.

A la mujer por naturaleza, se le conoce y se le reconoce como al ser más sublime y amoroso de este mundo, la más comprensiva, la más trabajadora, visionaria, emprendedora, fuerte, guerrera, amazona, hermosa y aguantadora. Pero también se le ha etiquetado como la más mandona, la más gritona, la más manipuladora y la más chantajista en comparación con el hombre que “se dice” es más pasivo y reservado en todos los aspectos de su vida.

Veamos a qué se debe ésto:

Los estudios de la Biología y la Genética, han hecho investigaciones y aportes maravillosos a la ciencia. Descubrimientos que ni remotamente nos hubiéramos enterado ni imaginado siquiera nosotras las mujeres que existieran:

La mujer desde su misma concepción en el útero materno, tuvo bien definidos sus 46 cromosomas de tipo “x”, pero en el varón se encontraron 23 cromosomas de tipo “x”, y los otros 23 cromosomas de tipo “y”. Esto representa un gran dilema o problema genético y genérico para el varón, ya que sus primeros 23 cromosomas lo hacen un ser heterosexual y los siguientes 23, lo colocan como posible candidato para convertirse en un ser homosexual. (Ojo: Estoy diciendo “podrían convertirlo”).

En este marco, no es difícil imaginar, porqué las parejas tienen tantos conflictos matrimoniales en los que se encuentran prioritariamente cinco factores a saber:

La Bisexualidad,
La Infidelidad,
El manejo del poder,
El manejo de la libertad y,
El manejo del dinero.

De allí que la pareja enfrenta algunas ramificaciones de lo anterior. Errores que aquí y ahora conviene señalar de manera franca, clara, abierta y sincera.

La falta de comunicación,
La falta de respeto,
La monotonía,
La lucha por el poder,
La falta de consideración,
Las relaciones con la familia,
La crítica al físico,
La falta de apreciaciones por el trabajo y los dones mutuos,
Falta de entendimiento sexual y,
Los celos.

Se dice que la mujer sabia edifica su casa, pero la necia con sus manos la derriba. Entendamos claramente ésto: El sentido de pertenencia de la mujer, es un factor psicológico que le brinda estabilidad emocional. Sin embargo, cuando no encuentra “eco” en el amor y respeto de su compañero de vida se siente desamparada emocionalmente, devaluada, humillada, maltratada, incomprendida y relegada a un segundo término. Y es allí justamente cuando empiezan las fricciones, los conflictos y la violencia intrafamiliar. La violencia no es genética amigas queridas, sino social.

El concepto bíblico del amor debe ser superior al mercantilista, es obvio. Pero cuando es al hombre a quien por naturaleza le corresponde (se supone), salir a trabajar para llevar los alimentos y el sustento a su hogar, éste se ausenta, y la mujer se queda en casita a hacer frente a todos los problemas habidos y por haber. Y como es lógico al no estar el hombre en la casa, ella adopta todos los roles y toma las riendas totales del cotidiano quehacer del hogar: Hace la comida, lava y plancha la ropa, atiende las necesidades los hijos, limpia la casa, corre a surtir la despensa, a pagar los biles, etc.

En este sentido, vemos como la mujer se llena inmediata y extraordinariamente de “EXPRESIÓN”
EX = de exteriorizar
PRESIÓN = del verbo presionar.

Y como es lógico intuir, también se llena de estrés recurrente, por tanto esfuerzo y superesfuerzo constante y repetido. La mujer empieza a gritar, empieza a ordenar, empieza a tomar el mando y la supremacía cuando el marido vuelve a casa: “Amor, dame ésto”, “Amor, dame lo otro”, “Pásame las llaves” “Llévame a tal lado”, “Necesito tal cosa”.

Obviamente que a los señores no les gusta recibir ordenes en casa, y mucho menos si son las de su mujer. Y un día, cansados de tantos gritos e histerismo, ellos se hartan y deciden buscarse una amante (o un amante). Y con la amante reciben un trato distinto. La amante se viste sensual y se perfuma como reina para recibirlo, ella no grita ni da ordenes, ella es coqueta, atenta y sabe sugerir delicadamente las cosas con un “Por favor” o un “gracias” que a la esposa se le olvidó aplicar, por sentirse tan segura y tan indispensable. Entonces miren ustedes amigas, fíjense cómo nosotras mismas hacemos que cambien tanto las cosas, y luego nos quejamos de que nos abandonaron ¿verdad?

Entonces hagamos conciencia al menos de ésto: ¿Cuál de los dos está generando y ejerciendo el verdadero machismo del que tanto nos quejamos dentro y fuera de casa? obsérvate por favor mujer amiga, ¿Eres una mujer autoritaria y dictadora que le gusta y hasta disfruta ordenarle o informarle las cosas a su señor esposo?, fíjate cómo se las pides, o cómo le informas y le ordenas las cosas a tu compañero de vida:

“Llévame de compras”, “Recoge los niños en el colegio”, “Dame dinero”, "apúrate carajos se nos hace tarde", “Voy a salir”, “Saca la basura”, “Toma tu ropa”, etc… ¡puf!… con cuánta razón el pobre hombre se harta de su mujer mandona y autoritaria, lo minimiza, lo humilla, lo hace sentir “poca cosa”, no le da definitivamente el lugar que el esposo merece y le corresponde, pero...

Momentito por favor... ¡Tranquilas!

No todo está perdido, aquí en su casita virtual de la mujer, vamos a darles ahora mismo la receta mágica para que conservemos el poder detrás del trono (jeje), es una simple palabrita que les cambiará la vida, y esa palabra es:

¿Puedes?… (derivada del verbo poder), ejemplo:
Amor; ¿Puedes llevarme de compras por favor? Mi vida; ¿Puedes recoger a los niños del colegio por favor? Mi cielo; ¿Puedes darme dinero por favor? Mi rey: ¿Puedes quedarte a cargo de los niños por favor para salir con mis amigas? Corazón; ¿Puedes hacerme el favor de sacar la basura? ¿Puedes tomar tu ropa del armario por favor?.- ¡Gracias!

Lo cortés por lo tanto mis amigas queridas, no quita lo valiente –dicen-, y si de paso hacemos sentir bien a nuestro compañero de vida, seguiremos ejerciendo el poder en casa y fuera de ella, pero con sabiduría, con inteligencia, con respeto, y sobre todo… ¡Con profundo amor de mujer! ¿Qué tanto nos cuesta ser un poco más amables, delicadas y femeninas?

Con mis respetos y cariño siempre,
"Doral"

miércoles, 14 de abril de 2010

¡El lenguaje oculto del corazón humano!

¡El lenguaje oculto del corazón humano!


Una de las cosas más hermosas para muchos seres humanos (esencialmente para la mujer), es tener la facultad excelsa de saber cómo expresar sus más profundos sentimientos, y saber tocar las fibras más íntimas, las más sensibles del corazón de sus seres queridos. Sin embargo; no todas las personas pueden, ni saben externar lo que sienten, o no pueden, o no quieren hacerlo. Para esas almas intimistas, ermitañas, solitarias, desconfiadas y de cierta forma “hurañas” e “inexpresivas”, significa un reto muy grande, muy difícil abrir los arcos fuertes de sus sentimientos para poder decir: ¡Te quiero!, tal pareciera que temen decirlo.

Y es que la verdad no es nada fácil decir: “Te quiero” en tales circunstancias, ni en ninguna otra circunstancia, a menos que se trate de personas muy enamoradas(os), o que haya una relación muy estrecha, muy afectuosa y de muchísima confianza con el ser amado. En el caso de los novios por ejemplo, es el hombre quien más repite verbalmente esos “Te quiero”, la mujer lo expresa con sus caricias, con sus miradas, con sus atenciones y sobre todo; con su forma tan absoluta que posee ella para entregarse en cuerpo, alma, sentimiento y razón.

Podría decirse que no hay forma mejor ni más grande de amar, que entregarse de tal manera: Con hechos, más que con simples palabras, aunque éstas sean muy hermosas, sin embargo; entre una forma y la otra, siempre hará falta un ingrediente principal, la quinta esencia de la vida, que es “El Amor”

Hay muchas formas de decir “te quiero”, pero ninguna sería suficiente si no lleva impreso el candor exquisito de una mirada, la subyugante caricia de una sonrisa de complicidad, el eco sublime que emana la voz amada directo al oído, y el roce sereno, amoroso de las manos, buscando con avidez el contorno de los labios más deseados.

Es elevado ver florecer esa magia divina, esa corriente magnética que se da entre dos seres humanos, que tocan los dinteles del cielo con su amor que los diviniza, al escuchar incluso, campanas en su corazón, cuando se dicen: ¡Te quiero!... o “Te amo” sentir que son amados(as), aceptado(as), respetado(as) y valorado(as) en todo sentido.

El problema que a veces se presenta, es que las mujeres a veces esperamos más de lo que el hombre puede darnos y sufrimos terribles tormentos, grandes crisis emocionales, dudas, decepciones y frustraciones y hasta fricciones por ello. Hay señores de naturaleza tan pasiva, que se les tiene que sacar las palabras con tirabuzón, casi no les gusta hablar, pero eso no indica que sean indolentes ¡Claro que también sienten! Y que no lo expresen como lo hacemos las mujeres, tampoco indica que carecen de sentimientos. ¡Aprendamos a reconocer la diferencia!

Es muy hermoso saber decir: “Te quiero”, pero más hermoso es demostrarlo a tiempo y con hechos.¿De qué servirían las palabras si no hay congruencia con las conductas humanas?. Se le puede decir a un niño y a un perro “te quiero” y puede que ni el niño ni el perro lo entiendan si no acompañamos a esas dos palabritas con un gesto de cariño, de atención, de interés, de respeto y por supuesto de amor en cada detalle.

Pero también hay seres sin escrúpulos, que para obtener algún tipo de beneficios propios, utilizan mucho este término de “te quiero”, lo gastan con mentiras, engaños, chantajes y falsedades, devaluando su autenticidad y demostrándolo con ello hasta la saciedad en sus necedades.

Por lo tanto, el saber decir de corazón: “Te quiero”, es un acto heroico de almas muy nobles, muy sublimes y muy elevadas, implica una buena dosis de amor angelical en el corazón, un instinto protector a flor de piel y una extensa gama de sentimientos hermosos, siempre dispuestos a darlo todo, sin tener la necesidad de recibir nada a cambio ¿Para qué esperar algo a cambio, si en la alegría de dar radica la mayor correspondencia?

Finalmente algunas veces, sólo basta recibir un par de rosas. “Blancas y puras como lo que siento por ti”, para darnos cuenta de que el amor, también tiene su lenguaje oculto en el corazón humano.



Con mis respetos y cariño siempre.
Doral.

martes, 13 de abril de 2010

¡La Mujer Rural, un orgullo para el planeta!


¡La Mujer Rural, un orgullo para el planeta!


Qué triste darse cuenta que algunas gentes están abandonando masivamente los campos, abandonan sus tierras que son las que producen los alimentos y se están concentrando en las ciudades, apretándose y viviendo unos encima de otros en unas pequeñas cajas de ladrillo y cemento, que llevan por nombre “apartamentos”... Es verdaderamente desesperante la vida de las gentes viviendo en esas ratoneras empacados en esas cajas de ladrillo, en donde los niños duermen con los perros y los gatos y apenas miran desde arriba las gentes que circulan por las calles como diminutas hormigas, entre el humo de los carros y de las chimeneas, ruidos, bocinas, gritos, motores de toda especie, olores horribles, quejidos, sirenas, lamentos, carreras, etc.

Viven las gentes verdaderamente enjauladas como fieras peligrosas y por donde quiera que miran a su alrededor, solo ven más jaulas y miles de maquinitas humanas empacadas en las cajas de ladrillo, viviendo en las ratoneras o jaulas de cemento, soportando toda clase de alaridos y tormentos. El hombre (en general), ha perdido la sensibilidad que da el dulce de la vida en medio de la naturaleza, en el campo, prefiere soportar toda clase de angustias, padecimientos, olores y miserias entre moles de cementos y hierro, olor a azfalto y entre luces de neón, prefieren comer humo día y noche, antes que regresar a disfrutar de la vitalidad azul de los campos embriagados por el perfume de las flores, respirando el aire puro que sopla desde las cordilleras.

Mucha gente quiere vivir en las ciudades y hay países tan densamente poblados que en las gigantescas ciudades, un plato de comida cuesta demasiado dinero porque nadie cultiva la tierra, todos quieren ser ingenieros, médicos, abogados, diplomáticos, etc. pero nadie quiere cultivar la tierra; en estas condiciones llegará el día, en que no servirá el dinero para comprar comida, porque no habrá a quién comprarla; entonces es cuando las criaturas humanas sabrán lo que han perdido y esto ya está a las puertas, a la vuelta de la esquina. Pero dichosos los que viven en el campo porque de ellos será el reino de la naturaleza y aunque no tengan títulos, ni cartones, tendrán el estómago lleno y los pulmones sin ollín de humo, ellos usan la inteligencia para extraer a la vida, la savia de la felicidad.

La mujer rural juega un papel importante en la sociedad, y orgullosamente vemos que no todo está perdido, hay mujeres enamoradas del campo, de su tierra, de su hombre, del olor a la tierra mojada, el aroma de la milpa en flor, los ejotes reverdecidos, la flor de sandía y de calabaza, ¡Qué hermoso huele la noche en mitad del campo, escuchando el canto de los grillos y en el cielo, una lámpara de luz plateada alumbrando los caminos de todo pensamiento.

Las mujeres rurales o campiranas, son mujeres firmes y fuertes, que no cambiarían sus ropajes humildes por exóticos vestuarios de Fashion, o vestidos de los más famosos diseñadores de modas, tales como: Christian Dior, Gianni Versace, Pierre Cardin, Calvin Klein, Giorgio Arman, Donna Karan, Gaultier, Levi Strauss, etc. y qué increíble su extraordinaria belleza adornada de sencillez con aroma a margaritas silvestres, a hojas verdes de los árboles, en vez de lociones o perfumes caros, tales como: Lacoste, Hugo Boss, Ninna Ricci, Coco Chanel, Paco Rabanne, Givenchy, etc. Y qué ironía tener que decirlo así, pero las mujeres del campo son felices cubriendo sus pies con sandalias de plástico, cuando se han hecho merecedoras de usar modelos sofisticados de las mejores marcas: Gucci, Prada, Camper, Guess, Laroche, Claude Montana, etc.

Las mujeres pueblerinas, jamás se atreverían a envidiar las nalgas de la Jenifer López, ni las bubis de Claudia Schiffer, ni las piernas de Cindy Crawford, ni la figura esbelta de Naomi Campell, Kate Moss o Verónica Blume... ¡Para nada!, ellas las mujeres periféricas son ninfas campiranas,algunas con su carita regordeta pero con el corazón más blanco que la nieve y más dulce que la miel. Ella no sueñan con pasarelas de alfombra roja, ni con joyas ni con pieles, ni con viajes por el aire ni con cuentas bancarias o abrigos de mink, ellas se conforman con ver radiante a la luna y con despertar a la aurora para abrazar ingenua a la luz bendita de cada amanecer.

Amigas queridas, estamos en la era de la velocidad, la era de la ciencia y la tecnología, la era de las máquinas metálicas, pero también de las máquinas humanas, que por la mecanicidad de la vida rápida, causan alteraciones del sistema nervioso, problemas protuberantes en la psiquis por las continuas angustias o problemas del transporte y de toda especie. Esta misma situación de angustia y desesperación de la máquina celular racional, llamado "hombre" se origina por el terrible desequilibrio económico, la desocupación, el aumento demográfico, el alza continua del costo de la vida, etc.

Esto es a groso modo una ligera relación muy resumida de un mínimo porcentaje de los errores que se cometen contra nuestro planeta, contra el suelo donde vivimos y tenemos nuestro ser; porque si quisiéramos o pretendiéramos enumerar en su totalidad los múltiples errores y adefesios cometidos contra nuestro mundo, necesitaríamos escribir volúmenes enteros, más en este artículo sólo queremos dar una ligera idea de los daños que causa el hombre a su propia morada, la tierra en que vivimos.

Solamente unos pocos se preguntan: ¿Qué esperanza de supervivencia tiene nuestro afligido mundo con una clase de humanoides egoicos animalescos con instintos criminales dañinos y destructivos? pero repito -no todo está perdido- Hombres y mujeres de buena voluntad, aún conservan el don de la valorización de su pedacito de suelo que les vió nacer, allí se quedan para reforestar los bosques, para cuidar a nuestros hermanos menores (los animales), para limpiar los ríos, para conservar pura la atmósfera, para cultivar la tierra, y en casa, preservar el bendito hábito de sistematizar los milenarios huertos familiares. Por ésto y por muchas cosas más, ¡Qué orgullo para el planeta, ser una mujer rural!

Con mis respetos y cariño siempre,
Doral.

lunes, 12 de abril de 2010

El amor y sus emociones, ¿Se pueden medir?



¡El amor y sus emociones!

Alguien preguntaba por allí si el amor se podía medir, que si se podía cuantificar o si habría algún instrumento o pruebas psicológicas para poder darle autenticidad científica, validez, y confiabilidad a la cantidad del sentir humano y quienes le escuchaban quizá pensaron: ¡Cuán intrépida pregunta! ¿Cómo podría ser medible el amor? uf... ¡tremendo lío! ¿o debo decir... tremendo, pero dulce desafío?

A alguien se le ocurrió responder por allá, que el amor no poseía unidades de medida exactas, ¡imposible!, pero que todo giraba alrededor de la aproximación (como todo, ya que nada es absoluto sino relativo), y que sin embargo el amor sí podría ser cualificable, o sea, que si se puede conocer y dar testimonio de la cualidad llamada "amor", e incluso verificar su intensidad, pero que eso era exclusivo de cada cual y por cierto, un asunto muy individual. ¡Claro que se puede conocer el amor, pero pocas veces se le puede explicar!, recordemos aquello de:

"Lo amo tanto, pero no sé cómo expresarlo", "No tengo palabras humanas para describir fielmente lo que me hace sentir", "Es algo tan grande que me rebasa", "Huy, me hace sentir maripositas en el estómago", "¿Cómo decirle lo mucho que lo quiero si no me salen las palabras?" "¿Cómo decirle todo lo que pienso y lo que siento?", "Cuando estoy con él, el tiempo se detiene, no sé qué decir, se me lengua la traba y se me trambulica la voz, no puedo hablar ni pensar con claridad, sólo sentir"

Todas esas frasesitas de bolsillo, son evidencias de que ante el amor, todos o casi todos los seres humanos nos sentimos ilusos, torpes e incompetentes cuando tratamos de describir las emociones extraordinarias que inundan el alma, pero que finalmente se quedan allí; cortas ante la magnitud y alcance de la manifestación múltiple y diferente del amor, en cada corazón humano que por cierto, posee muchas formas de amar.

Bueno, entonces tambien lo anterior se presta para pensar que el calor que genera ese sentimiento, sí se podría medir con un termómetro, la temperatura si es medible (está claramente demostrado), y el amor con buena química genera mucha energía calórica. Entonces sí; (así si), esa fuerza o potencia magnética que envuelve a la pareja, es probable que sí se pudiera cuantificar, no sólo tendríamos medidas sino peso y calidad de todos los sentires, ¿qué locura parece verdad?, pero así es, todo cabe en el mundo de las probabilidades.

Pero veamos otro aspecto importante que es el enamoramiento. Se le llama así porque supuestamente parte del amor y de las emociones (que son percepciones de estados internos), y provocan sensaciones muy gratas en algunas áreas del organismo, por lo que también se le atribuye a sustancias químicas hormonales de alto y refinado protocolo que se producen en el cerebro humano. ¿vemos este video por favor?



Alguien me preguntaba recientemente: ¿Cuáles son las señales del enamoramiento?, así sabré cuando esté en el camino de enamorarme. Aquí le dejo la respuesta.

Y a ustedes amigas lectoras, si tienen alguna pregunta o les quedó alguna duda sobre el tema, con mucho gusto estoy en la mejor disposición de responder tan pronto me sea posible.

Con mis respetos y cariño siempre.

Doral.

sábado, 10 de abril de 2010

¡Las razones del corazón!


¡Las razones del corazón!


Que necias e ilusas deben de parecer ante otras personas, las cosas que, en su soledad el corazón entiende y defiende por sobre todas las cosas. Su único delito, es el: "Sentir".

Podría parecer entonces hasta irónico pensar que el corazón humano tambien tiene su propia razón, médula espinal de todo sentimiento y emociones. "El corazón tiene razones que la misma razón desconoce"(frase de Blaise Pascal). Y desde esta perspectiva enfocaremos nuestro tema de hoy, para conocer los ejes centrales de la existencia humana: "El amor".

Para empezar, quiero invitar a todas mis amigas lectoras a reconsiderar dos aspectos importantes y lo mostraré de manera sencilla y práctica:

1.- ¿De qué forma atendemos las razones del corazón? y,
2.- ¿De qué manera entendemos la sabiduría del amor?

Hay personas que consideran, que en el "Sentir" está contenido todo el néctar o secreto de cualquier relación, llámese: Amistad, afinidad, identidad, acuerdo, amor, etc... sin embargo, es menester reconsiderar que estamos viviendo en un mundo que tiene sus exigencias, que tiene sus normas, leyes, estatutos, reglas o como se le quiera llamar; elementos que por supuesto no podemos ni debemos pasar por alto porque imagínense, si no somos capaces de respetar las leyes terrenales, ¿Estaremos preparadas para obedecer leyes superiores?

Una persona que no es capaz de alinearse o de respetar ni lo más elemental de su hogar (me refiero a la sociedad, a su entorno, a su mundo), ¿Con qué cara pretende que se le respete en otro donde ni siquiera existe conocimiento, información, contrastación de sus propias creencias, su cultura, sus paradigmas propios de vida y otras variantes? Resultaría ilógico pedirle a alguien: "Vé, vuela a la luna en una avioneta de corto vuelo, porque yo lo quiero así", o "Vé, recoge todo el agua del océano con tus manos", parecería un sueño de niño, ingenuamente pretencioso.

El corazón por naturaleza es un órgano amoroso y soñador (ojo, suele crear adicciones), no entiende ni acepta ordenes de la razón atormentada, sobre todo si vive y palpita otra razón más poderosa en el pecho de una mujer: "El amor"

Entonces allí empieza una lucha campal entre los argumentos que propone la razón y los elementos que se adjudica y expresa el corazón. Hasta allí todo bien, es comprensible que ambos tienen derecho a defender sus partes. Lo interesante es ver cómo se coinciben cada uno para si; porque lo curioso de todo esto, es que ambos creen tener la razón... ¡Y a veces sí la tienen! Entonces, ¿Qué hacer con este hermoso desafío?

¿Debo obedecer fielmente a lo que siente mi corazón, mandando al carajo lo que me exige la razón? ¿Qué es la razón? ¿Lo que debe ser y no es? ¡Entonces para qué existe! ¿Para complicarme la vida? ¡No gracias! ay... ¡Qué fácil es decirlo así!, pero...

Poniendo los pies sobre la tierra; seamos realistas y menos soñadoras señoras: Esto lo podríamos visualizar desde un sólo enfoque, y este es por supuesto las razones que tiene el corazón para sentir y eso nadie lo puede quitar porque es un derecho propio; lo que sí habría que analizar seria y profundamente es que nadie tiene derecho a lastimar a terceros con la toma de decisiones precipitadas, sólo por seguir los impulsos de su corazón, que la mayoría de las veces suele ser pura llamarada de petate y deslumbramiento, sobre todo si de mujeres se trata.

Pero tampoco podemos ser tan extremistas como para mandar callar a la voz del corazón por cobardía, o evadir los sentimientos por miedo, por temor, por desconocimiento o por lo que sea. Es válido si; examinar, o mejor dicho analizar (irnos regulando para ver), hasta dónde debemos permitirnos ser felices con lo que sentimos por algo o por alguien, sin incurrir en transgresiones o delitos morales, que incluso algunas ocasiones pueden resultar nefastos, y pueden terminar causándonos más daño a nosotras mismas que a otros, un capricho o una obsesión enfermiza por ejemplo, puede llevar a la mujer a estados o cuadros depresivos muy profundos y difíciles de erradicar.

Por lo tanto las razones que tiene el corazón pueden ser muy hermosas, muy nobles, muy elevadas, muy tiernas, sugestivas y llenas de buenas intenciones... ¡Una excelente posibilidad de ser feliz!, pero si no tenemos claro hacia dónde nos dirigimos al cultivar sentimientos tan sutiles y delicados, tarde o temprano esas emociones podrían salirse fuera de nuestro control formándose una caos sentimental y causando estragos internos, no sólo al corazón sino también a la mente humana.

Si hay alguna pregunta al respecto de este tema, prometo que será respondida, con mi respeto y cariño siempre.

Doral.

viernes, 9 de abril de 2010

¡Las brumas del alma!


¡Las brumas del alma!

¿Cuántas veces nos preocupamos por cosas inútiles en la vida? Y la verdad es que en la vida siempre habrá algo o alguien que nos haga sufrir (nos guste o no), siempre habrá algo o alguien que nos cauce dolor, que nos ponga piedras en el camino; a veces una situación, una persona insatisfecha, un ideal, un sueño, un deseo no cumplido, un capricho, una obsesión enfermiza, etc.

Basta en ocasiones con que el sol no salga para ponernos tristes, melancólicas y hasta para que la pensemos un poco para abandonar la cama. ¿Porqué sucede esto?, ¿Porqué nos dejamos devastar por nuestro propio desaliento antes de luchar por lo que queremos?, nos preocupa mucho el qué dirán, el qué pasará o qué sucederá. No soportamos la idea de perder o de quedarnos atrás, siempre queremos ser las protagonistas principales de los mejores eventos de nuestra vida, no sabemos buscar ese lado íntimo, o rincón del corazón para ver la función desde las gradas.

Y la verdad de todo esto amigas lectoras, es que la mujer (en estas circunstancias de vida), padece de una gran anemia espiritual, trae su alma saturada de preocupaciones, de emociones encontradas, desorganizadas, tiene su corazón hecho una ensalada de tristezas, decepciones, frustraciones, nubarrones, silencios que duelen, sufrimientos y brumas.

Toda esta serie de factores tan nefastos y tan tóxicos, no nos permiten ve la luz que brilla gloriosa en los arcos fuertes que posee nuestro Ser Interior Profundo, la riqueza espiritual que mueve al mundo, pero que desgraciadamente al no aprovechar todo ese potencial que traemos dentro, se va aerreumar (oxidar), tarde o temprano por falta de uso.

Es curioso darnos cuenta de algo importante: Ese estado lamentable de llevar el alma llena de dudas, de inseguridades, de tormentos, de recelos, de desconfianzas que no son otra cosa más que telarañas o brumas, nos impide también lograr muchas cosas. La timidez (por ejemplo) atrapa los labios, los cierra y no les permite abrirlos cuando por dentro queremos opinar, decir algo que se nos pregunta y no nos atrevemos a responder por temor a equivocarnos, por miedo a quedar mal ante los demás, nos quedamos con las ganas de hablar… ¿y qué si nos equivocamos?... Ah, pero cuando alguien si se atreve y dice lo que nosotras queríamos decir nos lamentamos:

“¡Mejor yo lo hubiera dicho!”, “¡Yo lo habría podido expresar mucho mejor!”, ¡”Yo lo entiendo mejor, ¿porqué no lo dije!?”…. ¡Pues no lo dijo a tiempo por temor, por miedo al ridículo, o miedo al debate!, pero yo me pregunto: ¿Por qué tenerle tanto miedo a las palabras y al qué dirán?

Ah, pero esas brumas que se traen en el alma, no sólo nos echan a perder el día, sino que nos siguen lacerando por la noche; no mal entramos a la primer etapa del sueño y allí continúan los conflictos, los sueños densos, las pesadillas, los problemas no resueltos en la vida real, las proyecciones mentales de deseos no satisfechos que nos llevamos al mundo de los sueños, se convierten en elementos indeseables que nos causan estragos y en vez de descansar, amanecemos más cansadas, desveladas, malhumoradas, o en el peor de los casos, abandonamos la cama antes del amanecer, porque no hemos podido conciliar el sueño…

¿Qué hacer para remediarlo?

Dos cosas importantes:
Hacer conciencia de lo que hemos hecho y de lo que no hemos hecho y punto.

¿Te quejas porque te ha ido mal en la vida? No repitas el mismo curso de dolor, apruébalo,
No tienes ya porqué repetirlo… Cambia tu actitud, modifica tu conducta, organiza tu tiempo, atiende prioridades, aprende a decir: ¡Te quiero!, abraza a tus seres queridos, intenta interesarte más por sus cosas, aprende a respirar la vida con amor, sin prisa pero sin pausa. La naturaleza no procede con apresuramientos, aprendamos de ella, observa una flor detenidamente. ¿Has observado como se abre gradualmente para beber los rayos matutinos? Y se abre despacio
Porque no soportaría recibir de golpe todos los rayos del sol.

Hagamos como la flor; abramos los ojos poco a poco para recibir la luz del corazón, la luz del alma, la luz de Dios que vive y habita en las profundidades de nuestro Ser. Poco a poco dije, porque si lo hacemos de golpe, no soportaríamos toda la luz de Dios en nuestras pupilas, nos quedaríamos ciegas al instante. Necesitamos prepararnos, limpiarnos, pulirnos, depurarnos, para que en un estado sutil, podamos ser capaces de sublimar nuestra propia energía y ser dignas, mujeres puras, humildes de corazón, pero grandes en la belleza que nos regala la fe de Dios. Eso es todo.

Con mis respetos y cariño siempre.
Doral.

jueves, 8 de abril de 2010

¡Polvos de olvido! (la historia de un hombre burlado!

¡Polvos de olvido!

(La historia de un hombre burlado)

Desde la inauguración de este espacio, creado exclusivamente para la mujer, han llegado a mi correo personal, cientos de cartas, algunas con historias de grandes amores, otras de tristes desamores, de infidelidades, de traiciones, de dolor, etc., pero nunca una historia tan conmovedora como la de nuestro invitado de hoy, he aquí sus palabras textuales:

¿Dónde empezar de nuevo mi vuelo?... ¡No lo sé!... Tal vez será que la vida es una cadena cerrada de sinsabores que cualquier eslabon esta conectado al otro, donde cada suceso es un eslabon y puedes empezar en cualquiera y llegarás al mismo resultado.

Trato de encontrar una explicación lógica de lo que me ha pasado, un motivo que aquiete mi espíritu, que saque de mí, este sentimiento de verguenza, que me devuelva de alguna manera mi dignidad, mi integridad perdida, y seguramente a tu página llegan mujeres golpeadas solamente y ningún hombre te haya escrito para confesar que ha sido maltratado. !Pero es que los hombres no pueden ir al médico y decir: "Mire doctor, los moretones que tengo en el alma", y menos podría decirle: "Mi autoestima está tirada como una mancha en el piso que una mujer pisoteaba"

Mi historial empieza cuando me casé hace 24 años con una mujer que no era de mi pais, tuvimos cuatro hijos, ella se enfermó de la psiquis, quiso irse con su familia dejándome a mis hijas la menor tenía solamente 19 meses cuando su mamá se fue. Me he dedicado a criarles, ahora la más pequeña de mis hijas tiene 18 años y está saliendo del liceo.

Tú sabes que no es fácil criar niños y menos para un papá solo. Recuerdo por ejemplo que cosas tan simples como ir al baño, para mis niñitas eso era toda una pelea, porque aquí en el pais donde me encuentro, el toallet de las damas es un lugar sagrado donde no entra ningún hombre y mis niñas tenían entonces que usar el de los hombres ¡un fastidio!

Durante los años que estuve formando a mis hijas, nunca entró a mi casa ninguna mujer y así pasaron otros quince años. Tal vez este hecho justifica lo que vino después.

Me encontré por un chat, a una mujer cercana a mi pais de orígen, la fui a ver a su propio país, y la invité a que viniera a conocer el país donde aún me encuentro viviendo con mis hijas. Estubo tres meses aquí, le gustó, volvió a venir, pero la consigna era esperar el permiso del estado para que pudiera permanecer legalmente aquí. El permiso se demoró un año en llegar. Chateabamos cada día, y manteníamos el contacto por teléfono.

Cuando el permiso llegó, apareció la primera señal de que algo no andaba bien, yo estaba contento, le dije que al fin estaba listo el permiso para que pudieramos casarnos, pero la respuesta de ella fue fría: ¿puedo preguntarte algo?... claro, ¿me puedo ir después de las fiestas? pensé que ella se refería a las fiestas de las flores en su pais, y le dije que no había problema, pero ella se refería a la pascua y también al año nuevo del siguiente año.

Yo pensé que si eso quería era porque tenía algo allá. Una sospecha, pero no había manera de saber si era así o no. Me dije que cuando se bajara del avión entonces lo sabría y así fue efectivamente. El día que ella llegó por fin, recuerdo que me fui una hora antes al aeropuerto a esperarla, por si el avión venia adelantado. Impaciencia, exaltación, emoción, nervios, toda en una revoltura de sentimientos... ¡y en algún lugar del alma, un presentimiento de que a lo mejor nada era como yo me imaginaba!

La vi salir por el pasadiso que viene de la aduana, abrí mis brazos para recibirla y darle un beso, ¡ella dió vuelta a la cara!, el beso calló en su mejilla. Allí comprobé mi sospecha, ¡Mi corazón recibió la primera bofetada! teníamos que tomar el tren para llegar a casa, casi no recuerdo lo que platicamos en el trayecto, porque mi corazón sangraba. Todo mi ser estaba en un estado de duelo, me sentía como si algo se me hubiera muerto o quebrado en mil pedazos por dentro. !Tuve que hacer verdaderos esfuerzos para sonreír!, sin embargo creo que fue evidente lo mal que me sentía, porque fue allí en ese instante cuando ella me dio la primera disculpa; que había estado sola tanto tiempo, que era joven aún y que tenia sus necesidades y que bueno estaba aquí y yo sabría reconquistarla.

¿Reconquistarla dijo?, pero si no yo hice otra cosa en tres largos años de espera, en los que no tuve ojos para otra mujer, y que día a día estuve pendiente de ella para que nunca le faltara nada, ¿y todo para qué?, ¿Para que a última hora ella me saliera con que deseaba que yo la reconquistara?

Y después de todo ¿Para qué tratar de reconquistar a una mujer que llegando de su país lo primero que hace es meterse a un lugar llamado: "Saint" (siento amor), a enviar una tarjeta a alguien. El mensaje quedó grabado y decía: "Mi corazón arde por ti" ¿Reconquistar a una mujer fría y calculadora que me negó sus besos desde el primer instante? ¿Reconquistar a una mujer que no quería ni que la abrazara? ¿Reconquistar a una mujer absolutamente "correcta" que sólo se ponía en posición, para cumplir con su deber conmigo? ¡Por Dios... qué gran comedia burlezca!

Yo hacía de todo para que ella se sintiera querida, le llevaba flores, le daba paseos, la trataba como reina, en fin todo lo que pude hacer por ella, pero ella continuaba fría, indolente, lejana. Hasta que decidí enfrentarla al mes de su llegada. Le pregunté que si no me amaba, que si no me quería, y ella respondió: "Es que te huele mal la boca".... Ah, tonto de mí... ese era el problema (iluso), me labava a cada rato los dientes, estaba bién pendiente de que mi aliento fuera agradable, ¿mi premio? ¡Sólo un beso de amigos! ¿Pasión?... ¡Siempre brilló por su ausencia! (cuando pienso esto, me pregunto cómo pude haber sido tan imbécil)

Luego empezó la escuela para aprender el idioma, se ponia unas falditas cortitas que si se agachaba mostraba las bragas. Usaba unos perfumes de esos tan fuertes, que obligan a los hombres darse vuelta y poner la atención en quien lo lleva. Imagínate ir a una clase donde todos son musulmanes y que las mujeres musulmanas andan con el cuerpo cubierto hasta los tobillos. ¡Ella era un pecado en esa sala!

Ella creia que todos (los hombres), la miraban por ser tan bonita, eso me costó un montón hacerle entender que ellos la llamaban "charmuta" (puta en árabe), y lo que decían de ella, yo lo sabía porque me fuí un día y me senté debajo de la escalera de la escuela y los escuché hablando y gritando: "charmuta, charmuta, charmuta" cuando ella venía. De pronto me dí cuenta que lo único que ella quería era el permiso de residencia permanente, pues para lograrlo, tenía que estar casada dos años conmigo.

Cuando llegó el día de la entrevista (lo llaman a uno y le hacen preguntas para cerciorarse que no es un matrimonio falso), yo solicité un alargamiento del permiso, no la residencia permanente y eso para estar bien seguro, de si ella estaba conmigo sólo por el permiso. Hubieras visto la cara que puso cuando llegó el permiso y darse cuenta que no era tal, sino un alargamiento de la visa... ¡Se le salió su decepción por todos los poros de la piel!

Vivir con alguien que no te quiere es un verdadero infierno. Coqueteaba con los hombres cuando andaba conmigo, no parecía importarle que yo la llevaba del brazo, me hacía sentir avergonzado y me echaba a perder el día. Soportaba con paciencia los desaires o los desprecios, esperando que ella cambiara, que se diera cuenta de que yo en realidad la amaba bien.

En noviembre del año pasado puse una solicitud de divorcio, comunicándole a ella que no tenía caso continuar en una situación tan absurda donde era yo quien estaba perdiendo todo, hasta mis ganas de vivir, a ella no pareció importarle mucho mi decisión: -"¡Ah, qué bien!" me respondio y se saco la argolla de matrimonio arrojándome a la cara-

En ese momento me mostró de manera abierta, que lo que ella buscaba era solamente el permiso, y naturalmente no quiso firmar. De esa manera le dieron otros seis meses de reflexión y ella quería pasárselos aquí en mi casa, porque sabía que conmigo lo iba a tener todo, pues yo le compraba hasta los protectores always y siempre usó mi hogar como si fuera hotel de paso, y un mal ejemplo para mis hijas, al final tuve que ponerla de patitas en la calle, y como me había denigrado ya con todos lo que ella conocía, pues ella quedó como una víctima y yo como un desgraciado. Ahora no me importa, pero sé que pasará mucho tiempo antes de que yo vuelva a juntar mi corazón que quedó hecho mil pedazos. Sé que pasará mucho tiempo para que yo vuelva a confiar en alguien.

Son las 4 de la mañana, hora en que te escribo a tu página, y me pregunto si debo apretar el enter o retroceder a oprimir el delete. Con el delete se borrará todo lo que he escrito esta noche, y con el enter, dejo entrar otra opinión de mujer en mi mundo. No sé qué hacer... si lo borro jamás confiaré en nadie más... ¡Ella habrá triunfado!, como verás, su recuerdo me sigue aplastando, aún no estando ella conmigo!

Así como estoy ahora, no puedo darle ni ofrecerle a nadie mis pedazos, y Dios sabe cuánto desearía encontrar a una buena mujer que con sus manos haga un cuenco para descansar mi alma en él, y donde yo pueda tejer una nueva crisálida, alguien que tenga paciencia y esperar a que me transforme en un nuevo capullo, donde pueda construir un nuevo par de alas... "¡Es todo lo que yo necesito!"

Amigas queridas; no cabe duda de que hay ángeles del cielo, viviendo aquí en la tierra, ésta historia, es uno de los testimonios más claros y contundentes que dejo a vuestra consideración, para que si alguna de mis amigas lectoras desea enviarle unas palabras de aliento a este "ángel caído", este es el momento, y qué mejor lugar para hacerlo, que ésta, vuestra casita virtual de mujeres maltratadas, que somos quienes más sabemos y conocemos por experiencia propia, cuánto duele el peso y el proceso de una alta e inesperada traición.

Con mis respetos y cariño siempre,

Doral.

miércoles, 7 de abril de 2010

¡Dedícate a ser feliz!



¡Dedícate a ser feliz!

Dicen que los ojos son las ventanas del alma, y que por allí se puede asomar cualquier vestigio de luz o de oscuridad que la mujer lleva en su interior. La tristeza por ejemplo, es muy evidente en la mirada triste, melancólica y apagada. ¿Y qué decir cuando los ojos se llenan de llanto?, se ponen rojos, los párpados hinchados, se corre el rimel por las mejillas, desaparece el delineador y en su lugar queda un hondo hueco depresivo, un rostro sombrío y triste es capaz de atraer más dolor del que ya posee el alma y por lo tanto:


Vamos a ver los factores principales en los que una mujer debe poner especial atención a la hora de revisar su mirada frente al espejo. Descubrir que hay algo en su interior que puede delatarla facilmente y que cualquiera que se atreva a observarla directamente se dará cuenta de inmediato, que allí hay algo doloroso, que la misma mirada no puede ocultar.

Es obvio que las mujeres siempre tratamos de disfrazar nuestros pesares, pero hay pesares que no se pueden maquillar ni con la mejor marca de cosméticos, maquillajes, sombras, rubores o lo que sea. El dolor está allí y difícilmente podrá ocultarse ante la mirada curiosa de los demás:


¿Qué tienes?, ¿Oye qué te pasó?, ¡Pero mira nada más qué demacrada te miras!, ¿Estás enferma?, ¿Te llegó la visita mensual? "Seguro te peleaste con tu hombre", "Oye querida date una manita de gato... ¡luces fatal!"

Y yo me pregunto: ¿Manita de gato?, nombreee qué vá... ¡Un sarpazo de tigre diría yo! y ni a la cuenta de tres se le logra levantar el ánimo a quien trae la mirada cabisbaja porque sus emociones las trae por el suelo y parece que se le perdió el control, aunque trate de recuperarlo, le va a costar su trabajo lograrlo. ¡Pónte las pilas, arriba ese ánimo!


Quizá algunas amigas lectoras se preguntarán: ¿Pero cómo levantar el ánimo si no tengo ganas de hacer nada?, pues bién... es fácil levantar el ánimo, sólo tienes que preguntarte si eres feliz con ese sufrimiento que te está ahogando, que no te deja respirar, que no te permite disfrutar plenamente tu diario vivir. Y la verdad es que yo no entiendo cómo alguien se porta mal, y al otro tiene que dolerle hasta la cabeza, ¿es justo?. Entenderlo es difícil si tú misma no pones nada de tu parte, o si tú misma lo haces difícil, ¿pero qué tal si lo haces fácil?


Quizá no puedas entender (por ahora), el porqué te sucedieron algunas cosas, pero debes darte tiempo, darte la oportunidad de que las cosas pasen, todo pasa en esta vida, ¡todo!... ¡Hasta nosotros!, ya sé que no tienes ánimos de nada, pero aunque sea a rastras levántate y frente al espejo, dale luz a tu rostro, la magia de los colores ayudarán enormemente a levantar tu moral, deja que tus ojos brillen y tu corazón sonría.


Quizá no encuentres por lo pronto la solución a todo lo que te está pasando, ¡pues ya no busques más ni te quebres la cabeza!, deja que sea Dios quien actúe por ti y para ti. Recuerda que Dios nuestro Señor nunca nos dará lo que nosotros le pedimos, sino lo que Él sabe que nosotros necesitamos. ¿No es lo que tú esperabas?, es lógico amiga querida, pero acéptalo... porque Dios no cumple antojos y Él jamás te daría algo, sabiendo que va a perjudicarte. ¡Confía en Él, y confia en tí... aprende a educar tu mirada, no escondas la cara, sonríe, dedícate a ser feliz, y luego me lo platicas, ¿de acuerdo?


Con mis respetos y cariño siempre,
Doral

martes, 6 de abril de 2010

¿Qué tan persuasiva eres, mujer?

¿Qué tan persuasiva eres, mujer?


A veces resulta muy interesante, observar cómo "funcionan" las personas, conocer cómo ven y perciben las cosas a través de sus canales de comunicación, que son los sentidos, detectar qué cosas son importantes para ellas y la manera que tienen para enfocar y conseguir sus intereses personales, partiendo del conocimiento que tienen de su lenguaje verbal y corporal, tomando en cuenta que cada persona construye diferente su realidad, y aquí cabe preguntar:

¿Por qué las personas poseen diferentes formas de percibir y de persuadir? ¿qué complejo mecanismo cerebral está involucrado en estas funciones neurolinguísticas?, puede haber semejanzas en la forma de concepción de las cosas, pero nunca son similares, además algunos seres humanos tienen más empuje, más tesón para lograr sus objetivos.

En este marco, a la mujer se le otorga el galardón de la excelencia en materia de persuasión. Se dice que la mujer no solamente está preparada para persuadir por su belleza, sino que posee capacidad, inteligencia y habilidades extraordinarias, tambien para lograr la seducción: Una sonrisa, una mirada, un detalle y nadie sabe en qué momento queda enganchado con una sola palabra de la mujer seductora, influyente o persuasiva. Una palabra predicativa que puede dejar marcada la vida de alguien, sin que éste se haya dado cuenta siquiera.

La mujer no necesita esforzarse mucho para lograr su persuación a la perfección cuando le interesa algo o alguien. Ella (la dama), es muy hábil, intuitiva, observadora, detallista, dedicada, y muy delicada, muy femenina para utilizar su verbo en aras de una conquista. Posee mucha sencillez para las comunicaciones, es afecta (en un buen porcentaje), a darse a conocer con suma facilidad, incluso, hasta pareciera que tiene una urgente necesidad de que que todos le conozcan. ¿Por qué sucede ese fenómeno? ¿Por qué la mayoría de las mujeres dependen tanto de la aceptación del otro? (algunos hombres tambien).

La aceptación social, se ha convertido entonces en un "producto barato" que todas y todos quieren comprar al precio que sea. La mujer se esmera por sentirse querida, necesitada, valorada, tomada en cuenta por el hombre, y el hombre con su eterna manía de posesión machista y por demás trillada, se refina en el arte de la "cacería" a su nova (nueva) presa, de allí deviene el origen real de la palabra: "casanova", aunque tambien existen por allí otros datos que le adjudican ese nombrecito o apodo, a un personaje nacido en el siglo XVIII y que incluso en la actualidad se les llama: "Casanovas", a los hombres que tienen un gran erotismo, con la capacidad de poder amar profundamente a las mujeres.

Los expertos en la materia, médicos sexólogos de profesión (véase http://www.entornomedico.org), aseguran que los casanovas siempre andan en busca de un nuevo amorío, con el fin de entender su propia existencia, ya que se maneja que detrás de cada casanova existe un homosexual no asumido. Lo anterior se basa en que éste trata de afirmar su masculinidad y heterosexualidad, con el fin de demostrar que no es homosexual y dispone de una gran capacidad para amar a las mujeres y que al casanova hay que diferenciarlo del Don Juan, que es otro tipo de personalidad y su motivación es otra, pero de eso hablaremos en otra ocasión.

Lo curioso de todo ésto, es que al hombre y a la mujer, no les importa despersonificarse en el camino hacia la persuasión. Se les olvida que la individualidad es precisamente el centro de gravedad permanente sobre el cual debe girar toda intención personal y sincera. Pierden su rumbo firme al tratar de persuadir, abandonan sus buenas maneras, se ponen en oferta con tal de conseguir sus propósitos. Desconocen que los ojos son el "Suicht del cerebro", y que con una sola mirada persuasiva se puede fulminar a alguien, o se puede seducir de manera involuntaria. No voy a ampliarme más en ésto, lo haremos en otro tema próximo.

Aquí sólo se trata de sintetizar de manera resumida, los distintos factores que intervienen de manera directa en el arte de persuadir, que por supuesto es un tema bastante extenso, mismo que ha estado sujeto a estudios e investigaciones científicas en universidades muy prestigiadas del mundo, pero que indiscutiblemente tambien nosotras las mujeres podemos conocer los elementos que la conforman y experimentar dentro de nuestro diario vivir con el ánimo de hacer un inventario y nos detengamos por un momentito a pensar: ¿Qué tan persuasiva y tenaz soy como mujer para lograr mis propósitos?, o... ¿Qué tan frágil soy para dejarme influir, manejar, manipular, seducir o persuadir por los demás?

Les invito amigas lectoras, a la más profunda de todas las reflexiones,
Con mis respetos y cariño siempre.

Doral.

lunes, 5 de abril de 2010

¡El poder está en tí!



¡El poder está en ti!

Hay momentos en la vida en que parece que el cielo se nos viene encima y que nos aplastará con la tierra. Se cierran los caminos, se apaga el corazón, se nublan los ojos y se pierde la razón.

Otras veces parece que no hay nadie alrededor nuestro, que todos se han ido, que te sientes completamente sola y sin nada ni nadie de dónde sujetarte, la vida parece haber perdido su cauce cuando no le encontramos sentido, al sentido de vivir.

No hay nada más triste que el dolor de un engaño, la ironía de una farsa, el creer que te aman y que tú confiabas en determinada persona, y que cuando descubres que no había tal amor, te quedas suspendida entre el cielo y el infierno sin nada ni nadie de dónde sostenerte y tu vida es como un nido destrozado por un vendabal que irremediablemente se viene al suelo y en ese momento tú tienes que aprender a volar o morirás con tu nido.

Lecciones de amor y de honor te da la vida, pero quedarse allí como fardo abrumador fulminado por la tormenta, es haber perdido el tiempo miserablemente en tu paso por esta vida. El no darte cuenta que cuando sufres una decepción o atraviesas por una situación difícil, es justamente el momento de aprender tus lecciones más importantes. Sin conflictos no hay crecimiento, ni progreso, ni hay ascensión y la clave está en saber sortear esas viscisitudes, es aceptar que por lo pronto debemos conservar la calma y tratar de unir la mente con el corazón.

Al unir la mente con tu corazón, estas activando por defaul el poder que existe en tí, es haber encontrado la llave maestra para descubrir los poderes del universo que al respirar, de alguna manera repercuten en ti, y tú en él, porque todos somos partículas unidimensionales del cosmos infinito, a manera de diminutos granos de arena en la inmensidad del mar. Es menester darnos cuenta aquí y ahora que el ser humano es un ente multifacético inserto en tramas de significación y representación que él mismo ha tejido y que por lo tanto, nadie más que el mismo ser humano puede desenredar.

Entonces, recordando una máxima que reza por allí: "Cualquier individuo se puede sentar en un hormiguero, pero sólo el hombre necio puede quedarse sentado en él para siempre sin darse cuenta" y yo me atrevo a atar esa máxima, a aquello que se piensa respecto al temor de la gente a abandonar su nido. Ese temor ancestral es el que atenaza la garganta para ahogar en flor una respuesta. La respuesta afanosa que le buscamos a las cosas de manera insistente, necia y pueril, arrastrandole los pies a la razón atormentada.

¿Por qué preocuparnos por tratar de resolver todo, sólo con la mente cuando hay mil perspectivas, mil colores, sonidos y letras?... muchas letras y palabras en el corazón del ser humano. ¿Saben ustedes hacia donde nos conducen ellas?... ¡Claro que lo saben ustedes amigas lectoras!... La fuerza de las palabras, la fuerza de los sonidos, la fuerza de las letras, la fuerza de los colores, la fuerza de la imaginación, la fuerza de tu corazón, te conducen al alma, donde existe el poder de tu propia vida y la creación de tu propia razón.

Anda, camina, ¡no temas!, por más grande que parezca tu problema y que no le encuentras solución, suéltalo... déjalo ir... ¡Cierra tus ojos y abre los puños, confía en ti... extiende las palmas de tus manos para que de ellas, te sujete Dios!

Paz, amor y suerte.
Doral.

domingo, 4 de abril de 2010

Los tradicionales huevos de la pascua



Los tradicionales huevos de la Pascua.

Para la cristiandad -y los ortodoxos lo son-, el domingo de Pascua es una fiesta de júbilo. Y al tradicional cordero en la mesa -símbolo de pureza- se ha unido otro símbolo: El huevo de la Pascua.

Éste constituye el signo la resurrección, porque el huevo de Pascua ha tenido siempre una venerable historia, desde aquellos primeros cristianos que le consideraron como símbolo de la Resurrección de Jesús. En la Edad Media, cuando llegaba la Pascua los huevos se pintaban y tan colorinescos objetos eran los presentes más preciados durante esos días, hasta el punto de que en el siglo XVII, el Papa Pablo V bendijo al humilde huevo en una plegaria, quizás para olvidar la prohibición decretada por la Iglesia en el siglo IX, de no consumirlos durante toda la cuaresma.

La llegada de la Pascua suponía el levantamiento de la norma y el fervor por los huevos se desataba, tanto en la cocina como en los regalos entre familiares, amigos y sirvientes. Suponía desquitarse de la penitencia impuesta durante cuarenta y seis días. Era el festín del huevo porque éste representaba el regocijo y la vuelta a la alegría. Como la conservación de los huevos durante la cuaresma era problemática -no había frigoríficos-, lo habitual era bañarlos en cera líquida. Así, la fina capa protectora que los cubría permitía mantenerlos más frescos. De ahí vino la costumbre de colorearlos y decorarlos con ceras.

Con el tiempo, la Iglesia levantó el veto al huevo, pero eso no impidió la costumbre de celebrar la Pascua consumiéndolos y regalándolos. Costumbre que ha perdurado hasta hoy, y con mayor auge en los países del Este y en Centroeuropa.

En los de habla inglesa, al Domingo de Pascua se le llama 'Easter Sunday', porque según la tradición teutónica, Eastre era la diosa de la primavera (la Pascua casi siempre cae muy próxima), y en su homenaje se celebraba un festival pagano. Del nombre Eastre derivó Easter.

La costumbre de esconder huevos pintados en el campo o en los jardines de las casas, para la alegría y regocijo de los niños que los encuentran, se sigue manteniendo en muchos países, entre ellos Estados Unidos. Curiosamente en los jardines de la Casa Blanca el día de Pascua se desarrolla una singular carrera de chicos que hacen rodar los huevos. Gana quien llegue más lejos y sin romperlos. En Grecia todavía se siguen intercambiando huevos carmesí, para recordar la sangre de Cristo. Los armenios los vacían y los decoran con imágenes de Cristo y de la Virgen. Y en Polonía y Ucrania por Pascua, hacen verdaderas obras de arte con cera hundida sobre su cáscara.

El día del nacimiento de Alejandro Severo, quien sucedió a Heliogábalo en la antigua Roma, una gallina puso un huevo de color rojo. La madre consideró esto como un vaticinio que su hijo vestiría la púrpura. Desde entonces fue considerado prenda de buena fortuna los huevos teñidos.

En la Edad Media, el papa Julio III prohibió consumir huevos durante la Cuaresma. El domingo de Pascua se levantab la veda y con gran alegría de todos, en especial de los niños salían al campo para recogerlos, entonado cantos de aleluya. Esta costumbre se mantiene aún vigente en muchos países.

Hay huevos famosos, unos por su gran tamaño, otros por su originalidad. Como el que le obsequió Luis XV a Madame Du Barry que estaba completamente recubierto de oro. Un caballero de la corte exclamó: "¡Si lo comes pasado por agua, yo guardaré la cáscara!". El rey también obsequiaba entre sus cortesanos huevos pintados o grabados. Watteau, Lancret y Boucher llegaron a realizar en ellos verdaderas obras de arte. En el museo Lambinet, en Versailles, se encuentran dos huevos que se consideran una maravilla y que fueron regalados el día de Pascua a Madame Victoria, tía de Luis XVI.

Todo comienza en Semana Santa y culmina con el Domingo de Pascua, que se presenta como una de las más importantes fiestas religiosas. Más allá de los días no laborables, los kilos de chocolates que se comen, los conejos y las roscas típicas, la Pascua tiene una historia digna de ser contada.

La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos, una de las conmemoraciones más importantes para la cristianidad. Muchos fieles van a misa con ramos de olivo -símbolo del recibimiento de Cristo en Jerusalén- para que sean bendecidos.

En esta semana se recuerda la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Con el Domingo de Ramos se evocó la entrada de Cristo en Jerusalén. Según la fe católica, el pueblo judío le dio la bienvenida agitando ramos de olivo.

A partir del jueves próximo -día que se conmemora la Ultima Cena- la liturgia religiosa adquiere mayor importancia. El viernes santo se evoca el tormento de Cristo en su marcha hacia el Calvario y el domingo, con la Pascua de Resurrección, se festejará el paso de la muerte a la vida del Hijo de Dios.

La Pascua constituye el fundamento sobre el cual se asienta y gira toda la vida del cristianismo. Es festejada por 1200 millones de fieles en todo el mundo y el Papa da la bendición en una misa urbi et orbi desde la Basílica de San Pedro.

Las tradiciones en esta fiesta han ido variando con el correr de los siglos hasta llegar a convertirse, para la gran mayoría de la gente, en una semana donde no se trabaja y se comen los famosos huevos de Pascua. De hecho, el Domingo Santo es uno de los dos días del año en el que se consume más chocolates (el otro es la Navidad).

Desde los comienzos de la humanidad, el huevo fue sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento. El huevo adiquirió importancia dentro de la mitología egipcia cuando el Ave Fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde a partir del huevo que lo había creado en un principio. También los hindúes sostenían que el mundo había nacido de un huevo.

Los huevos de pascua en la antigüedad eran de gallina y de pato, y en la Edad Media les eran regalados a los chicos durante las celebraciones. Al tiempo, los cristianos comenzaron a obsequiarse huevos durante la Semana Santa con regalos y al principio el siglo 19, en Alemania, Italia y Francia, aparecieron los primeros huevos hechos con chocolate con pequeños regalos adentro.

En cuanto a la decoración, los huevos de pascua siempre han representado un desafío para los reposteros. Pero las diversas culturas fueron decorando de manera diferente los huevos. En sus comienzos, eran pintados a mano con colores estridentes que representaban la luz del sol. Los huevos se hacían uno a uno con un molde prefabricado, lo que dificultaba mucho su elaboración masiva. Los colores estridentes fueron apareciendo con las grandes producciones de huevos, por los años 20 y 30 del siglo pasado.

Interesante ¿no? ¡Felices Pascuas!

Fuente:
http://www.alimentacion-sana.com.ar/Portal%20nuevo/secciones/senlacocina.htm

viernes, 2 de abril de 2010

¡El dolor de una mujer!

¡El dolor de una mujer!


No cabe duda de que cuando se es madre; el corazón intuye a la distancia el peligro que corre el hijo de su carne y de su sangre; tal como sucedió en el corazón de la Virgen María, aquella noche que arrestaron a su hijo amado: ¿Por qué esta noche me parece distinta? -pensó María, sobresaltada pensando en ese momento en Jesús-

Mientras tanto, en ese momento Jesús se encontraba orando en el huerto de los olivos donde fue visitado por un espíritu del mal, incitándolo a la duda, al temor, al miedo, acechando su templanza para debilitar su fe, sin embargo, el hijo del hombre demostró su poder, trascendiendo toda tentación y elevando su más profunda oración al Padre: "En tí confío, en tí me refugio Padre, tú puedes hacer todo y si es posible, aparta de mí, este trago amargo"



Esa misma noche Jesús de Nazareth fue arrestado, fue vendido por 30 monedas y un beso de Judas. Fué trasladado ante los sacerdotes de aquella época, quienes lo inquirieron duramente, para posteriormente llevarlo ante el gobernador romano, acusándolo de perturbador, de blasfemo, de falso profeta y de que tenía pacto con el mal por curar enfermos, resucitar muertos y salvar a rameras... odiándolo porque se decía ser el Mesías, envidiándolo por enseñar a los más sabios del templo, sentenciándolo a muerte por ser el Rey de los Judios e hijo del Dios vivo.



Evidentemente el fanatismo religioso, la política, el César (Herodes y sus tributos) y la muchedumbre, fueron factores sociales incompatibles de ese tiempo, que en nada favorecieron a Jesús, a pesar de que sí hubo algunos... muy pocos que no le encontraron culpable, como Poncio Pilatos que prefirió lavarse las manos y entregar a Jesús a la Plebe.



María su madre de Jesús, presintiendo que la profesía anunciada estaba a punto de entrar en su etapa más dolorosa: La Pasión y muerte del niño que nació de su vientre para ser El Salvador del Mundo, corrió hacia su encuentro, acudió hacia donde tenían detenido a Jesús, y allí con su respiración suspendida, con su alma en un hilo, pero con su fe inquebrantable bien puesta en el Todopodoroso presenció todo, no sabía exactamente la magnitud del dolor que tenía que atravezar su propio hijo para cumplir con la misión encomendada por Jehová, pero sí estaba segura de que estaría junto a su hijo sucediera lo que sucediera, hasta el final.



Jesús fue castigado severa e injustamente, lo azotaron, lo escupieron, lo burlaron, lo patearon, lo golpearon brutalmente, para posteriormente ser crucificado. Rumbo al calvario y con su cruz a cuestas, lo seguían azotando frente a los ojos de la multitud enardecida, algunos de júbilo, otros de dolor, entre los que se encontraba su madre con el corazón destrozado al ver al hijo bañado en su sangre inocente y sacrificado sádicamente sin piedad. "Padre, Perdónalos porque no saben lo que hacen"


Allí frente al cuerpo de su amado hijo, María con el alma destrozada en mil pedazos, como el cuerpo de Jesús, abrazó a María Magdalena, sabiendo que los designios divinos habían sido cumplidos y que todo había terminado: "Padre... En tus manos encomiendo mi Espíritu". (las últimas palabras de un hombre que nació para entregar su sangre bendita, por el perdón de los pecados de la humanidad entera)


"Hijo mío"... "Carne de mi carne", "Corazón de mi corazón"... ¡Bendito Seas por siempre!

Rey de otro mundo tenías que ser, Padre Celestial, Rey del Amor, Rey del Perdón y Rey del dolor encarnado en la vida y en la muerte Señor, que has derramado hasta tu última gota de sangre por el perdón de los pecados. Que voluntariamente sacrificaste tu vida para salvar la nuestra. Que por el Poder del Padre, resucitaste al tercer día de entre los muertos, vives y reinas aquí y ahora, por los siglos de los siglos, quédate con nosotros. Amén.


Sábado de Gloria... ¡Ha resucitado el Señor! para asombro hasta de sus mismos discípulos, pero ellos saben que Jesús, sí llegó para quedarse con nosotros hasta el último aliento, hasta el último día de la humanidad. Su labor y misión voluntaria siguen siendo mantener viva su iglesia, y único camino hacia la verdad y la vida, a través del perdón y un nuevo códice: El del amor eterno e incondicional en nuestro corazón humano.

¡Jesús; confío siempre en ti!

Doral.


Got My Cursor @ 123Cursors.com