lunes, 31 de mayo de 2010

Necesidades de Mujer.


Necesidades de Mujer.

Algunos investigadores del área de humanidades, aseguran que el cuerpo de la mujer es como un templo viviente porque ella posee un útero que es donde la madre natura y Dios, gestan la luz, la sabiduría y la vida. Por estas razones, la mujer es considerada como toda una institución divinizada: La que crea, la que gesta, la que enseña, la que guía, la que ama, la que tolera, la que perdona y se entrega desinteresadamente en cuerpo, alma, sentimiento y razón.

Ella, la musa bonita de este mundo, la que todos quisieran poseer para sí, la protectora, la tierna, la sublime, serena y callada, la dama que sabe ser ¡Una real hembra, excelentísima madre y una gran mujer! también tiene sus propósitos bien definidos, sus aspiraciones, sus sueños y sus intereses muy particulares, pero yo me pregunto: ¿El hombre toma en cuenta las necesidades primordiales y secundarias que tiene la mujer como ser humano? ¿Las conoce realmente? ¿Está enterado de la magnitud y alcance de todo lo que la mujer sacrifica para "Ser" de y para otros primero?

En todas o casi todas las culturas del mundo, se acostumbra ver y tomar a la mujer como un objeto propiedad del hombre, sea ella la esposa, la amante, la concubina, la novia, la hermana, la prima, la amiguita, etc. De alguna manera los hombres (hay excepciones), sienten a la mujer como un refugio "seguro", más que como un complemento de sus vidas.

En ese marco, la mujer se acostumbra a ser tratada como una "cosa necesaria" y siente la demanda tan sentida casi como una responsabilidad o un compromiso. Esos aires de necesidad muy grande de protección y amparo que el hombre le transmite, es precisamente el elemento que a la mujer la hace madurar a veces de golpe. Sus brazos amorosos (con todo y manos), son el refugio más seguro en este mundo para él y ella lo sabe. Él se refugia en su regazo como si fuera un niño y a tal grado se mima en su pecho, la acaricia, la besa, la huele, cierra sus ojos y se siente soñado, seguro, protegido, amparado y por supuesto... ¡Muy amado!

Es realmente hermoso saber que existen mujeres tan dispuestas y capacitadas para amar de tal manera en este mundo, heroínas y amazonas guerreras, preparadas para cualquier desvelo, o cualquier desventura, pero...

Vuelvo a preguntar: ¿Conocen acaso esos hombres enfermos de apego y tan dependientes de su mujer las necesidades que ella tiene como ser humano?

Mujeres hay que disfrutan (es cierto) dar cariño, protección y amparo, ese rico calorcito amoroso de la madre, la compañía y el consuelo que brinda la esposa, la ternura y las bromas de la hermanita traviesa, las complicidades de la prima o la amiga... ¡El hombre tambien las disfruta!, pero el hombre no sabe abrir los brazos para dar consuelo a la madre cuando está triste, o a la esposa cuando está cansada, o a la hermana cuando le hirieron el corazón, etc. ¡La mujer se aguanta sus penas!, y el hombre no. El hombre tiene dos caminos: Los brazos de la mujer, o la cantina, que después de todo... ¡esa tambien es mujer!

Con mis respetos y cariño siempre,

Doral.

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